La socialista Iratxe García cree que la definición de agricultor activo de la Junta debe ser “un mínimo” en la negociación

Los socialistas Fernando Pablos, Iratxe García y Juan Luis Cepa (Foto:F.Rivas)

La eurodiputada visita este viernes Salamanca para mantener un encuentro con afectados por la PAC

La eurodiputada socialista Iratxe García ha señalado que el acuerdo alcanzado por la Junta con las organizaciones profesionales agrarias (OPAS) para definir lo que significa “agricultor activo” debe ser “un mínimo” a la hora de negociar con el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Medio Ambiente, Rural y Marino.

 

La representante del PSOE en la Cámara europea ha señalado que los socialistas no han estado presentes en las negociaciones de la Administración Autonómica con las OPAS. De ser así, hubiesen tratado de “haber ido más allá” en la definición, pero, de todas formas, el acuerdo alcanzado se aproxima más a la idea socialista que lo defendido en un principio por Europa, ha dicho.

 

No obstante, Iratxe García ha insistido en que el ministro Miguel Arias Cañete no debería de “solo escuchar” a las comunidades autónomas para decidir su postura sino también “abanderar” una propuesta que fuese “beneficiosa” para los profesionales del campo, que son los que “fijan población y riqueza” en el medio rural.

 

Por este motivo, la eurodiputada ha destacado la importancia de que Europa haya finalmente dejado “manos libres” a la decidir esta definición para dar ayudas directas después de “dos años de intenso trabajo” sobre la Política Agrícola Común (PAC) para el periodo 2014-2020.

 

En el conjunto del proceso, Iratxe García ha destacado que el documento inicial para la PAC  era una propuesta “lesiva” para Castilla y león y que, finalmente, después de las negociaciones, se han conseguido cambios “fundamentales” para evitarlo.

 

La socialista ha recordado que el Parlamento Europeo proponía en un principio una “tarifa plana” para las ayudas, que se ha podido modificar con una convergencia que evitará a los beneficiarios pérdidas mayores al 30 por ciento de las ayudas actuales.

 

En cuanto a las medidas medioambientales, eran “muy difíciles de cumplir” y al final del proceso se han promovido cambios como la incorporación de territorios como La Dehesa en los requisitos de pastos forestales o la permanencia de cultivos permanentes, ha añadido.

 

Y, respecto a la ganadería, ha sido la “gran olvidada” por Europa pero, aun así, se ha aumentado del diez al trece por ciento de pago acoplado para que el Estado realice los pagos a sectores con “dificultes o en crisis”. En este sentido, “el sector ganadero debe ser prioritario a la hora de recibir ayudas acopladas”, ha añadido.