"La situación laboral es la peor en la historia de la democracia. Hay que decir ¡basta ya!"

Los sindicatos CCOO y UGT aseguran que "ante el año que nos espera, daremos la cara en la calle"
Los sindicatos UGT y CCOO han presentado esta mañana la tradicional manifestación del primero de mayo que en esta ocasión se realizará bajo el lema "Trabajo: dignidad y derechos" y que comenzará a las 12 horas en la Gran Vía para acudir hasta la puerta Zamora y la Plaza Mayor, donde se leerá un manifiesto.

Agustín Rodríguez, secretario provincial de UGT, ha asegurado que desde 2010 "los ciudadanos no hemos hecho más que pagar facturas por una mala gestión ajena. Las reformas de antes y las de ahora no han servido para nada, los recortes en inversión han hecho que ésta desaparezca, existe una amnistía fiscal para los tramposos y se han encargado de eliminar el estado del bienestar. No hay ni trabajo, ni dignidad, ni derechos", asegura.

En cuanto a la situación en Castilla y León, el sindicalista salmantino asegura: "La Junta anuncia ajustes cuyo 80% va a ir destinado a pagar facturas... ¿no decían que teníamos las cuentas saneadas?" se pregunta Rodríguez.

Para él "el Gobierno desprecia lo público y a los trabajadores y es por eso por lo que tenemos que salir el 1 de mayo a la calle".

Por su parte, Emilio Pérez, secretario provincial de CCOO, añade: "La situación laboral del país es la peor en la historia de la democracia. El Gobierno practica políticas a espaldas de la ciudadanía y la situación en Salamanca ya es denigrante porque no aguanta ningún sector, primeros cayó en de la construcción y ahora también lo hace el de servicios", dice.

"Nos espera un año difícil, por lo que daremos la cara en la calle reivindicando las propuestas que hemos hecho al Gobierno y a la Junta de Castilla y León", reconoce Pérez. "Queremos que la moratoria de pagos sea más alta porque no se puede recortar así destruyendo calidad de vida; nos remitimos también al acuerdo del 25 de enero con las organizaciones empresariales para mantener la negociación colectiva en contra de la reforma laboral; propugnamos el 'acuerdo de país' para que los servicios públicos no se deterioren y abogamos por la necesidad de la reforma fiscal para que los impuestos tengan una redistribución equitativa según la renta", enumeró Emilio Pérez.

"Estamos hartos de que las clases más débiles -jóvenes, desempleados y jubilados- sean las que sigan pagando el precio de esta crisis", sentenció el salmantino.