La situación del mercado del cereal frena el uso del analizador

Beneficio para el agricultor. El aparato, adquirido por Caja Rural y Caja Duero, y que mantienen Cámara Agraria y Diputación, se puso en marcha hace tres meses en beneficio de los profesionales del sector
CHEMA DÍEZ

La inestabilidad del cereal en la actualidad así como la venta por cantidad y no por calidad son dos de los aspectos que frenan el desarrollo del analizador de cereales presentado el pasado 28 de junio en el Instituto de Recursos Naturales de Salamanca (Irnasa).

Por tanto, aún son pocos los agricultores que se han animado a conocer la categoría de su cereal para destacar aspectos como la humedad, el peso específico, la proteína o la cantidad de gluten de los diferentes cultivos sembrados.

No obstante, el aparato realizó antes de su presentación 350 pruebas con muestras de varios cereales, con el objeto de terminar de calibrar la máquina y servir de uso a los agricultores que, por tan sólo cinco euros, pueden conocer la calidad de trigo o cebada.

Así, el profesional de la provincia salmantina puede tener la certeza de los siguientes parámetros para, si tuviera lugar, vender el cereal según su calidad. En cuanto al nivel de humedad, lo ideal es que no supere el 12% y cuanto menor porcentaje haya, mejor.

Para el peso específico, éste no debe ser menor de 76 kilogramos por hectolitro para el trigo y para la cebada, más de 64 es lo ideal. En lo que se refiere a la proteína, el nivel no debe ser inferior al 11,5% y en el gluten, el valor debe oscilar entre el 18 y el 30%.

Datos técnicos
Por su parte, el mecanismo, Inframatic 9200 se basa en una reflexiometría en el infrarrojo, con tecnología NIR, adecuado para este tipo de análisis. Además, cuenta con un total de doce filtros ópticos de interferencia de banda ancha y realiza 100 mediciones en sólo cuarenta segundos, contando con un nódulo de peso específico.

La muestra otorgada por el agricultor debe ser de entre tres y cuatro kilogramos debido a las pérdidas que se producen en el posterior análisis de los cereales. El funcionamiento de este sistema es muy sencillo, porque tan sólo es necesario introducir la muestra de cereales dentro del aparato y éste analiza todos los parámetros establecidos de calidad para el cereal.

Esta nueva técnica se enmarca dentro del apoyo de las administraciones al sector agroganadero, porque se trata de un aparato adquirido en su totalidad por Caja Duero y Caja Rural y que mantiene cada año la Diputación de Salamanca, con 13.000 euros y la Cámara Agraria, con una aportación de 4.000 euros cada año.

Por tanto, de cara al futuro, tanto desde el Irnasa como de las diferentes administraciones, hacen un llamamiento a los agricultores de la provincia de Salamanca para el uso del analizador para comenzar a vender con parámetros de calidad y no de cantidad como se hace en muchas de las operaciones actuales.

Futuro de los cereales
Por otro lado, la situación de los cereales no es la más regular de los últimos tiempos, por lo que la desconfianza que se genera en el sector recae principalmente en el valor del trigo, la cebada, al avena, el centeno o el maíz.

No hay que olvidar las grandes oscilaciones en el precio de los mismos, tal y como se refleja cada semana en la Lonja Provincial de Salamanca, especialmente en los últimos meses y después del anuncio de Rusia y Ucrania de no exportar cereal hasta septiembre del año próximo 2011.

Pero pese a esta problemática, la Unión Europea se planteó la posibilidad de introducir cereal en el mercado con el objeto de moderar el nivel de precios existente en la actualidad y terminar así con los dientes de sierra y posibles bajadas que afecten, principalmente al agricultor. El futuro se antoja complicado e inestable no sólo en Europa, sino en el ámbito mundial.