La segunda jornada de la Feria del Caballo recibe miles de visitantes

Lleno absoluto. Gran actividad y movimiento en el recinto ferial desde primera hora, acrecentado por la visita de las autoridades. Exhibición. Los fosos de la Rúa del Sol acogieron una muestra de saltos
MONDRIÁN / DAVID RODRÍGUEZ

La noche había sido larga. Pero muy larga. Desde el primer minuto de apertura de las casetas de la feria, a las ocho de la tarde del viernes, éstas registraron una gran actividad, que no decayó durante sus más de ocho horas de apertura. Y es que la fiesta se prolongó más allá de las 4 de la mañana, hora prevista inicialmente para su cierre. Entremedias, una actuación musical, patrocinada por los propios hosteleros instalados en la carpa, a cargo del grupo Calle Jaleo, que ya había estado en Miróbriga en verano y repitió éxito en una carpa prácticamente llena. Las caras matinales de algunos en la feria reflejaban las muchas horas de fiesta vividas y las pocas de sueño.

En la mañana de ayer faltaban todavía algunos minutos para la hora prevista de apertura, a las 11.00 horas, y ya empezaba a llegar gente hasta el recinto ferial. Entre los primeros en aparecer, buena parte de la Corporación municipal. En la tarde del viernes habían inaugurado la feria dentro de la carpa de casetas, con un recorrido por ellas. Ayer tocó hacer la preceptiva visita a los protagonistas de la feria, los caballos, que como ya se ha dicho estos días, llenan la nave municipal y los boxes aledaños. Tanta demanda ha tenido que, incluso el Ayuntamiento, ha recibido algunas quejas por dejar fuera a algunos participantes habituales durante otros años. Después, la Corporación municipal se acercaba a la pista de competiciones para ver la exhibición del Club de la Herradura, del centro ecuestre Chavascat. Las jóvenes amazonas, perfectamente uniformadas, demostraron a lomos de sus caballos el perfecto dominio que tienen de ellos.

Ignacio Hernández, concejal delegado de Ferias, comentaba que “desde primera hora estamos viendo cómo las expectativas que había puestas en la feria se están cumpliendo”. Aparte de los caballos expuestos, “hay numerosas personas (y de todas las edades) paseando a caballo por el recinto, que aumentarán cuando lleguen los caballistas de las rutas”. Se refería a los más madrugadores, a los que habían salido a primera hora desde Aldea del Obispo y Fuenteguinaldo y estaban en ruta a caballo hasta Ciudad Rodrigo. Esta actividad es cada año más exitosa, y ayer participaron más de 60 caballistas, casi 25 de Aldea del Obispo y cerca de 40 desde la localidad guinaldesa.

Antes de que ellos llegaran, los caballos también hicieron acto de presencia en los fosos de la Rúa del Sol. En una breve y sencilla exhibición, los mirobrigenses, algunos desde la muralla, conocieron la modalidad de los saltos a caballo. Mientras, la tarde tuvo el atractivo de la disputa del concurso nacional de doma vaquera.

Como ya aventuraba por la mañana, Javier Iglesias, alcalde de Ciudad Rodrigo, la feria tuvo durante el día de ayer miles de visitantes, que disfrutaron de un tiempo espléndido. El alcalde valoraba que “el tiempo ha demostrado que las políticas del Ayuntamiento fueron correctas, como la construcción de la nave municipal en este polígono, y a partir de ahí el desarrollo de esta feria”. En estos diez años de vida se ha consolidado “como una de las ferias de referencia en Castilla y León”.

La fiesta fue total durante toda la jornada, y de nuevo hasta altas horas de la madrugada en la carpa de más de 1.300 metros cuadrados instalada en el recinto. Por la tarde acogió al grupo de sevillanas Olé-Olé, y por la noche se pudo disfrutar de música española en directo a cargo de Luisita de Huelva y Perico de la Mancha, con una afluencia masiva de público de forma constante.