La Segunda B agoniza…

Decenas de equipos están a punto de desaparecer, otros mantienen deudas millonarias y la gran mayoría no puede hacer frente a los pagos de las nóminas. UDS y Guijuelo también han vivido y viven esta amarga situación…

Impagos, deudas, retiradas, denuncias… y así hasta un sinfín de vocablos que poco o nada tienen que ver con el fútbol pero que cada día están más presentes en todas las categorías, pero con especial incidencia en una categoría destronada como es la Segunda B.

 

Así, decenas de clubes están a punto de desaparecer, otros lo han hecho ya y la gran mayoría mantiene una situación de continuos impagos a jugadores, cuerpo técnico y empleados en una Segunda B que pide y reclama una reestructuración a gritos pero que los dirigentes se la niegan desde hace muchos años.

 

Nombres de ilustres como Real Oviedo, Cádiz, Real Unión, Zamora, Racing B o la UD Salamanca han pasado y atraviesan por demasiadas dificultades económicas que han estado a punto de provocar su desaparición aunque en algunos de éstos y otros casos, aún no está asegurada su permanencia. Como muestra, un botón: el Guijuelo, que estuvo a punto de desaparecer este año no tiene su continuidad garantizada el próximo año, ni mucho menos.

 

Éstos son solo algunos ejemplos, pero en cada grupo hay cerca de diez equipos que mantienen deudas con Hacienda, la Seguridad Social y sus empleados y otros que han tenido que cerrar la puerta para siempre como son los casos del Poli Ejido, Villanueva, Sporting Mahonés o el Ceuta, entre otros muchos o el propio Palencia. También hay otros casos en una división inferior como es Tercera División con los casos de Gimnástica Segoviana y Cristo Atlético, que pueden seguir el camino del Palencia y de otros tantos equipos.

 

Casos como el del Lemona, que mantuvo el año pasado a todos sus jugadores sin cobrar nueve meses reflejan a la perfección la situación agónica de una categoría que no puede permanecer ni un minuto más con esta estructura. A favor de este cambio están la mayoría de jugadores, entrenadores y presidentes de los clubes pero la Federación Española no accede a esta petición, que es un grito a la cordura.

 

El artículo 223 del reglamento disciplinario de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) estipula el descenso automático de un equipo que no comparezca dos jornadas, una sanción que impide recuperar la categoría durante las dos campañas siguientes. La medida, sin embargo, no exime al club de ninguna de las deudas que haya acumulado, por lo que si a fecha 30 de junio no salda las deudas con todos los futbolistas, se producirá un segundo descenso administrativo. El resultado para la competición es que todos los rivales que se debían medir a los desaparecidos ganan su partido 2-0.

 

Ante este desolador panorama, los clubes de los cuatro grupos de Segunda B están manteniendo encuentros para reestructurar la competición reduciendo a dos los grupos, o incluso se ha planteado una remota opción de suspender la categoría.

 

UD Salamanca y Guijuelo, al borde del KO

 

Dos de los equipos que se han visto inmersos en una situación tan crítica son los dos conjuntos salmantinos que militan en el Grupo I de Segunda B: UD Salamanca y CD Guijuelo. La UDS, que cumple 90 años, es un histórico del fútbol español que pasa por uno de los peores momentos de su historia y estuvo a punto de dar carpetazo a estos de fútbol hasta la aparición de nuevo de la familia Hidalgo, aunque aún hay mucho trabajo por hacer en un club que está en proceso concursal y su futuro, aunque más claro, aún no está decidido.

 

Y peor pintan las cosas para el CD Guijuelo, que estuvo a punto de decir adiós la pasada campaña al no poder hacer frente a la temporada por falta de liquidez y avisando de que el año deportivo no iba a ser fácil por la escasez de dinero de la entidad. Tal es así que los jugadores no cobran la mensualidad entera si no la mitad y se les adeudan además dos nóminas, acumulando una deuda demasiado elevada.

 

Además, su futuro es más que incierto porque no hay candidaturas para presentarse a las elecciones del club y la actual gestora ya ha anunciado que solo iba a seguir un año aunque tampoco hay que darle excesiva credibilidad porque lo mismo anunció el pasado año.

 

Presentación del aval

 

No hay que olvidar que el pasado 7 de mayo, la Federación hizo público el listado de equipos que debían presentar el aval en función del artículo 105 del reglamento, para cubrir deudas de temporadas anteriores. El primer grupo de equipos debía presentar un aval de 125.000 euros: Alcalá, Almería, Badajoz, Caravaca, Conquense, Guijuelo, Lemona, Mallorca, Ontiyent y Zamora. El aval para el resto de equipos era de 200.000 euros: Alavés, Cacereño, Cádiz, Ceuta, Denia, Gandía, Jaén, Lucena, Melilla, Orihuela, Palencia, Puertollano, Roquetas, Sant Andreu, Rayo Vallecano y Vecindario.

 

Así, la categoría de bronce del fútbol español reclama un cambio a gritos y agoniza ante una posible desaparición de más de la mitad de los equipos si la Federación no toma cartas en el asunto.