La salmantina Clara Garrido, primera letrada invidente que trabaja en el Congreso de los Diputados

Clara Garrido, salmantina y primera invidente que trabajará en el Congreso (Foto: Europa Press)

Estará acompañada por su perro guía, un labrador negro tizón llamado 'Sam', que es capaz de aguantar sesiones plenarias de más de ocho horas.

 

AGRADECIDA

 

Destaca que cualquier cosa que ha necesitado desde el momento de la oposición "siempre se han desvivido con un cariño y con una dedicación muy destacables". Así, defiende que es "más importante" que exista esa voluntad y disposición de todo el personal de la Cámara que no el hecho de que esté o no habilitado el Congreso para la discapacidad arquitectónicamente hablando.

  

Respecto a 'Sam', su perro guía, y si va a aguantar las largas sesiones plenarias que semanalmente tienen lugar en los periodos ordinarios de sesiones, y en los que ella estará presente por su puesto, Clara insiste en que no va a haber ningún problema porque "siempre" el perro se ha portado "muy bien" y ha sido capaz de aguantar los plenos de la Asamblea de Madrid "de hasta nueve horas".

  

"Los perros guía son profesionales y entregados. Hacen cosas que son como de ciencia ficción. Lo de aguantar una sesión de cuatro o nueve horas es casi lo que menos hace. La capacidad que tiene de interpertar lo que necesitas es increíble. Vereis que es mucho más de lo que la gente cree que es. No hay ningún problema pero ni en eso ni en otras cosas. Es un auténtico profesional. Son ocho años juntos y somos un equipo muy consolidado", celebra Clara Garrido al inicio de esta andadura por el Congreso de los Diputados.

Clara Garrido, nacida en Salamanca el 29 marzo de 1976, ha sido durante diez años letrada de la Asamblea de Madrid y, tras aprobar la oposición por el procedimiento ordinario, se va a convertir en la primera letrada invidente que trabaje en el Congreso de los Diputados. Estará acompañada por su perro guía, un labrador negro tizón llamado 'Sam', que es capaz de aguantar sesiones plenarias de más de ocho horas.

  

En una entrevista a Europa Press, Clara confiesa que decidió dar un paso más y presentarse a las oposiciones para trabajar como letrada de las Cortes Generales. Tras dos intentos, logró este otoño una plaza para trabajar de forma indefinida en la Cámara Baja y desde diciembre ya cuenta con un despacho en uno de los edificios que conforman el Congreso de los Diputados, concretamente en el número 36 de la Carrera de San Jerónimo.

  

El caso es que quiso presentarse por el procedimiento ordinario y no por el cupo de discapacidad al que podría haberse acogido dada su ceguera. Ésta ha sido su decisión ya que, según explica, en el caso de las discapacidades sensoriales "lo importante" es que se pueda hacer el examen en condiciones de igualdad y la invidencia no es obstáculo para ello. Lleva preparándose el examen cerca de un año y un mes, según confiesa.

  

"Mi capacidad para ser letrada estaba ya muy probada y de alguna manera siempre he buscado hacer el examen en condiciones de igualdad. Esta opción me parecía más acorde con mi situación, trayectoria y con lo que yo pensaba. Ir con el turno de discapacitados para realizar un trabajo en el que ya llevo diez años me parece incoherente", ha asegurado la nueva letrada de la Cámara.

 

¿EN QUÉ CONSISTE EL TRABAJO DE UN LETRADO?

  

Respecto a cuál es el trabajo de un letrado, Clara incide en que se trata de algo más que contar las votaciones en una comisión, donde los diputados se reúnen para debatir y votar iniciativas parlamentarias.

  

"Los letrados son los que asisten a todos los órganos de la Cámara. Ofrecen asistencia jurídica a la Mesa, al Pleno, a las comisiones, a la Junta de Portavoces, a las subcomisiones y ponencias, y luego al mismo tiempo se lleva la gestión de la Cámara en gran medida", enumera Garrido.

  

En concreto, en el Congreso de los Diputados se incorpora a la dirección de asistencia técnico parlamentaria, que consiste en la asistencia de Plenos, y después, en momentos determinados, apoyará a las comisiones; aunque fundamentalmente preparará la documentación del pleno y estará en la sesión plenaria, según apostilla.

  

Preguntada sobre si su discapacidad puede ser obstáculo para el trabajo en una comisión, por ejemplo, ya que entre otros tareas se encuentra la de proceder al recuento de las votaciones que efectúan los diputados, y que ella por su invidencia no puede realizar, Garrido avisa de que esta función representa una parte "muy pequeña" del trabajo del letrado y que por tanto no es impedimento para realizar sus tareas.

  

"Como generalmente las comisiones cuentan con varios miembros en la mesa se trata de encontrar maneras distintas y que sus señorías, que por lo que me he encontrado hasta ahora son personas que enseguida colaboran, son muy sensibles a ello. La verdad que siempre me ha sido muy fácil y nunca he tenido ningún problema. Estoy segura de que en el Congreso serán igual de sensibles", admite la letrada.

 

¿ESTÁ EL CONGRESO ADAPTADO?

  

Una de las principales quejas procedentes del sector de la discapacidad se encuentra en la accesibilidad de las instituciones públicas y las barreras arquitectónicas que en ellos puedan encontrar.

  

Clara va a trabajar todo el día con su perro en el Congreso, y nunca en la Cámara ha tenido lugar una situación de estas características. Cuestionada por este aspecto, Garrido admite que "ningún edificio está totalmente adaptado o totalmente inadaptado". De hecho, dice que se trata de una cuestión que no le preocupa puesto que hasta ahora no se ha encontrado con nada que no pueda solventar.

  

"Para mí hasta el momento es accesible (empezó en diciembre, con vacaciones navideñas de por medio), pero me llama la atención la entrega, la dedicación, el interés de la gente por hacerte las cosas accesibles. El trato, el hacer las cosas de la mejor manera posible, haciéndote sentir muy bien, nunca tienes la sensación de que molestas porque hay una discapacidad", agradece Clara.