La Reina Sofía inaugura en Ávila la muestra 'Teresa de Jesús, Maestra de Oración'

La lluvia, el granizo, y finalmente la nieve, han compartido este lunes protagonismo con la Reina Sofía en el acto de inauguración en Ávila de la muestra de Las Edades del Hombre 'Teresa de Jesús, Maestra de Oración', que hasta el mes de noviembre conmemorará en la capital amurallada y Alba de Tormes el V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús.

A las 12 en punto del mediodía llegaba a la iglesia de Mosén Rubí la comitiva presidida por la Reina Doña Sofía y en la que figuraban también personalidades como el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Ricardo Blázquez, el Vicario General de los Carmelitas, Emilio Martínez, y otras autoridades regionales y locales entre las que se encontraban los alcaldes de las dos ciudades particpantes en la muestra, Ávila y Alba de Tormes.

 

La única intervención, al comienzo del recorrido, fue la del Obispo de Ávila y presidente de la Fundación Las Edades del Hombre, Jesús García Burillo, quien realizó una breve semblanza de la exposición a los asistentes para señalar que esta representa "el empeño de Las Edades de mostrar nuestro Patrimonio a la sociedad como una página abierta del Evangelio".

 

Poco más de 15 minutos duró el recorrido de la Reina por los capítulos dos y tres de 'Teresa Maestra de Oración' -el capítulo uno, en el Convento de Gracia, hubo de obviarse por razones de tiempo-, antes de partir hacia San Juan Bautista.

 

El agua que caía del cielo hizo imposible un regio paseo entre las dos sedes y frustró los deseos de cientos de abulenses que ya se agolpaban, a eso d las 12.30 horas, tras las vallas colocadas en el itinerario peatonal, preparadas para recibir a Doña Sofía, que finalmente hizo el trayecto en coche.

 

En San Juan, calificada por el Obispo de Ávila como "el corazón de la exposición", la visita se hizo con mayor detenimiento y uno de los comisarios de la exposición, el carmelita Juan Dobado, fue el encargado de mostarle a la Reina el cuarto y central capítulo de la muestra.

 

A la salida de la iglesia, tras el saludo de Su Majestad a la coporación local del Ayuntamiento de Ávila, la lluvia se había tornado en nieve. Eso no desanimó a cientos de abulenses que aguantaban estóicamente tras las vallas para poder ver a Doña Sofía quien, tras intercambiar unas palabras con los empapados periodistas que suspiraban por unas declaraciones, quiso ir a saludar a un grupo de escolares que se desgañitaban al grito de "queremos ver a la Reina".

 

En su breve charla con los periodistas, Su Alteza Real reconocía que no había podido ver la exposición con detenimiento, pero prometía volver a la vez que señalaba que "el mal tiempo no me importa porque merece la pena".