La recogida de alimentos de NNGG en Santa Marta, ¿solidaridad de escaparate?

Una cuestación de alimentos como las muchas que se producen, una organización juvenil y una localidad inquieta. ¿Pueden acabar las donaciones recogidas puestas en una mesa a la vista de todos durante casi dos meses?

La campaña de recogida de alimentos de la organización juvenil del PP en Santa Marta está siendo la 'comidilla' de estos días en la localidad tormesina. Y no por que haya conseguido una gran trascendencia, que lo deseamos, sino porque parece un caso de solidaridad para la galería. O mejor dicho, para el escaparate. Y es que testigos presenciales aseguran que los alimentos recogidos han permanecido en la entrada de la sede 'popular' en Santa Marta desde que el día 26 de diciembre arrancó la campaña, sin que parezca que se haya hecho un esfuerzo por incrementar las donaciones o se haya llegado, aparentemente, a distribuirlos.

 

El caso arranca el pasado día 26 de diciembre. Nuevas generaciones del PP en Santa Marta anuncia una campaña de recogida de alimentos en la localidad para proporcionar lo necesario a los más necesitados. Un gesto solidario que, como otros muchos que se producen en los últimos tiempos, nunca está de más. El mecanismo es el siguiente. Jóvenes de las bases del PP se apostan con un carro a la salida de un supermercado de la localidad y allí reciben las donaciones de los ciudadanos. El destinatario es, según anuncian los organizadores, la parroquia local.

 

Tras la primera jornada de cuestación, el perfil en Facebook de la organización muestra el resultado de la recogida y promete seguir adelante. Los alimentos recogidos se depositan en una mesa en el escaparate de la sede y, por lo que se ve, no se vuelven a mover. Al menos, ese es el run-run de los últimos días en Santa Marta. Según testigos presenciales, esos alimentos recogidos el primer día de campaña siguen allí y al montón no parecen haberse sumado más aportaciones, que indicarían que se sigue adelante con la campaña, ni han desaparecido, que indicaría que han sido entregados a la parroquia.

 

Esta situación ha sido objeto de comentarios en las siempre inquietas redes sociales, donde Santa Marta es un hervidero mayor incluso que el de la propia política, y eso que el Ayuntamiento tormesino nunca ha sido una plaza que se caracterizara por la normalidad. 

 

Quizá a los cachorros del PP en la localidad tormesina les interesaría leer la web de la parroquia de Santa Marta, apartado 'Servicio de reparto de alimentos', en el que se detalla el funcionamiento de ese servicio y la necesidad que hay de estos productos en la localidad, tanto que hay muchas familias que reciben esa ayuda cada dos semanas. A ver si así alguno se anima a coger un par de carros y acercar lo recaudado...