La Raya se entrega a la Santa Cruz

Por primera vez en los cinco siglos de historia de la cofradía, una mujer, Hortensia Álvarez, viste con capa como alcaldesa
MIGUEL CORRAL

Con el recibimiento durante la tarde anterior de varios centenares de peregrinos portugueses, los vecinos de San Felices de los Gallegos se ponían sus capas negras y mantillas para celebrar la fiesta de la Santa Cruz, fiesta plenamente religiosa y que por primera vez en los cinco siglos de historia de su cofradía, tiene por alcaldesa a una mujer, un honor que ha correspondido a Hortensia Álvarez.

Con la presencia de la alcaldesa y los mayordomos, Pedro Hernández Alejo, María Jesús López Almeida, María del Carmen Cames García, Yolanda Rico Muñoz, Francisco Javier Ciudad Echeverría y María Luisa Rico González, en la tarde del viernes comenzaba el grueso de la programación de estos actos religiosos que transcurren a lo largo del fin de semana y con la presencia de cientos de fieles llegados desde todos los puntos de La Raya.

Así, tras el disparo de fuegos de artificio en la noche, en la madrugada del sábado tenía lugar en la ermita del Nazareno la eucaristía del alba, y a las nueve horas, la homilía se repetía en la iglesia del convento de las Religiosas Madres Agustinas, con gran interés para los fieles presentes.

El acto más importante de la jornada llegaba a las 11.30 horas con la procesión de bajada del Nazareno desde su ermita a la iglesia de Nuestra Señora de los Álamos, acto en el que cobran especial protagonismo los cofrades con sus estandartes y pendones ondeando por entre las estrechas y empedradas calles de esta medieval villa.

Al son de una charanga, madrinas y autoridades locales, precedían al séquito de sacerdotes encargados de oficiar y presidir la procesión y posterior homilía, acto este último que corrió a cargo del párroco de Bañobárez, Juan Carlos Bernardos. Tras la llegada a la ermita, los sacerdotes autorizaban la salida del Nazareno a hombros de los peregrinos, y bajo la orden del capataz, a la voz de “¡horquillas!”, los portadores, hombres y mujeres, algunos de ellos descalzos en señal de devoción y fe al poder de la Santa Cruz, frenaban su paso para permitir a otros cumplir su promesa.

Llegados a la iglesia y concluida la correspondiente misa, la tarde abría con los responsos por los cofrades fallecidos, y estaba previsto minutos después el cambio de varas y una nueva procesión por las calles de la villa. Hoy, domingo, a las 12.00 horas, tendrá lugar una nueva misa en la iglesia, a la que seguirá la procesión de subida hasta la ermita y bendición de campos.