La rapidez en la cosecha de maíz deja solo el 10 por cien en la tierra

Los agricultores de la provincia de Salamanca mantienen un ritmo muy alto en la recolección del maíz debido al elevado precio de la materia prima y a la falta de liquidez existente entre los profesionales del sector.
Chema Díez

Así, tan solo queda un 10 por ciento del cultivo en la tierra, por lo que en breves fechas la campaña actual tocará a su fin cuando en años anteriores, los agricultores estuvieron cosechando hasta el mes de marzo.

La calidad del maíz es bastante buena, igual que sus rendimientos, que alcanzan una media de 12.000 kilogramos por cada hectárea, por encima de los de la campaña pasada, pese al descenso en la superficie sembrada. Además, hay que destacar que gran parte de la producción obtenida este año va destinada a la planta de bioetanol de Babilafuente, para beneficio de los profesionales.

Así, el maíz se ha convertido en otro de los cultivos de oro en la provincia debido a su alta cotización, y la que se espera, porque las previsiones apuntan a que el valor de los cereales no se detendrá, al menos por el momento.

La remolacha, a buen ritmo
Por su parte, la remolacha, otro de los cultivos que se cosechan en la actualidad en la provincia, mantiene las previsiones del inicio de la campaña, y si las condiciones meteorológicas no lo impiden, a principios de febrero terminará la recolección de manera definitiva. Otra de las preocupaciones que había entre los agricultores y los dirigentes de la fábrica remolachera de Toro era el temor ante un posible cierre de la misma por las precipitaciones, circunstancia que se ha dado en las dos últimas campañas, pero que en ésta aún no se ha producido. En cuanto a la producción, los datos no son tan optimistas porque el rendimiento por hectárea ha bajado de las casi 100 toneladas por hectárea a las poco más de 80 de la presente campaña, debido a los problemas en la siembra y en la nascencia del cultivo meses atrás.

Reproches de Ebro
Por otro lado, representantes de la Azucarera Ebro enviaron una carta a la Ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar, con el objeto de denunciar de nuevo “la infame operación que pretende llevar ACOR contra los trabajadores de Azucarera Ebro, y aún no tenemos noticia de que este Ministerio la haya desestimado, algo que nos llena de intranquilidad y angustia y nos hace temer lo peor desde el silencio administrativo”.

Además, en la carta señalan que es “indignante que la Administración no ponga coto a las actuaciones filibusteras de la peor especie de ACOR, porque parece que los trabajadores de Ebro debemos pagar un permanente peaje por hacer las cosas como se debía desde hace 20 años, que es el tiempo en que venimos sufriendo una reestructuración que ha dejado en cuatro las fábricas de la Sociedad, cuando en su inicio tenía 21”.