La que está cayendo

Hace una semana con 0-2 a favor, le empataron en los últimos instantes. Ayer a los dos minutos el Salamanca ya perdía y en los 88 restantes no pudo evitar que llegara otra derrota. En la casa blanquinegra no escampa y con la que está cayendo los peores temores se abren paso cada vez con mayor fortaleza.
Teresa Sánchez

Si algo va mal siempre se puede poner peor y eso le sucedió al Salamanca ayer. Para empezar las circunstancias meteorológicas no invitaban al optimismo y al viento le quiso acompañar el agua en un inicio de partido en el que, encima, la UDS se encontró con un tanto en contra tras perder un balón en el centro del campo. El tanto llegó tras una falta en la frontal lanzada perfectamente por Bruno y en la que Biel llegó a tocar el balón, aunque dio la sensación de que reaccionó algo tarde. Como si fuera poco lo que caía sobre el Helmántico, el jarro de agua fría vino a complicar la situación dejando a equipo y grada helados.

Es complicado enfrentarse a un panorama peor y el equipo charro, tras unos minutos de incertidumbre y aprovechando que el Real Murcia se echó un paso atrás, se hizo con del esférico echando mucha paciencia en su intento por llegar al área contraria. Pero le costaba llegar y aunque lo conseguía en alguna ocasión no remataba las jugadas mientras que su rival, cuando salía de atrás, si llevaba peligro y Chando, revolviéndose en el área de manera perfecta, puso a prueba a Biel que salvó el 0-2 a los 21 minutos. Pese a tener el viento a favor, la UDS no aprovechaba esa circunstancia mientras el Murcia buscaba las salidas rápidas de sus extremos y sí pisaba el área con mayor sensación de peligro pese a no tener el balón en posesión durante demasiado tiempo. Entre lo que no le salía a la Unión, lo poquito que lo intentaba el Murcia y las rachas de viento que se llevaban el esférico allá donde nadie quería, fútbol poco, prácticamente nada a medida que se sucedían los minutos entre despejes, pases fallidos o futbolistas, sobre todo los del Murcia, que caían al suelo y dejando que pasara el tiempo. Y así hasta el minuto 45, cuando se produjo el primer disparo entre los tres palos del Salamanca realizado por Hugo Leal desde la frontal y detenido por Elia sin demasiadas dificultades. Con unos precedentes así no es extraño que la grada despidiera al equipo con ligeros pitos mientras se dirigían hacia vestuarios.

Los mismos protagonistas de la última acción del primer tiempo aparecieron en la primera de la segunda mitad, aunque esta vez Elia sacó una mano casi imposible a remate de Hugo desde la esquina del área pequeña en una ocasión, esta vez sí, clarísima para conseguir el empate. Sí se veía al Salamanca con mayor vocación ofensiva y poco después Salva Sevilla rondó el gol olímpico en un saque de esquina que acabó con el esférico en el travesaño. En apenas cinco minutos el equipo había sumado más peligro que en toda la primera mitad y eso permitía afrontar el resto con un punto más de esperanza. Fue un arreón de diez minutos antes de que el Murcia se colocara mejor y cerrara esas vías, que principalmente con Toti había encontrado la Unión.

Sito echó el resto al ataque quitando a Hugo del campo y metiendo a Linares, lo que en teoría daba al equipo mayor presencia ofensiva pero también le restaba en contención y de hecho Zamora evitó el 0-2 a sacando un remate a puerta vacía de Chando.

Con apenas 20 minutos ya se remaba contra corriente apostando más por las acciones individuales que por encontrar esa vía de entrada hasta entonces inabordable para los charros. Con la expulsión de Zamora se acabó cualquier opción e incluso el Murcia, ya con todos los espacios del mundo, perdió la oportunidad de sentenciar desperdiciando un par de ocasiones clarísimas. Lo hizo ya con el tiempo cumplido, cuando igual daba perder de uno que de dos, pero sumando otro mazazo más a la serie que semana tras semana le caen encima al conjunto salmantino.