La protección de la maternidad frente al libre consentimiento de las menores

Virginia Carrera (izda), del colectivo feminista Trece Rosas y Loreto Cibanal (dcha), de Red Madre

Loreto Cibanal, de Red Madre, muestra su desilusión por el "abandono del Gobierno a madres y bebés"; mientras que Virginia Carrera, del colectivo feminista Trece Rosas, celebra que "no se cuestionen los derechos de las mujeres".

La dimisión de Alberto Ruiz Gallardón como ministro de Justicia después de su fracaso en su intento de sacar adelante una reforma radical de la ley del aborto ha dividido a los ciudadanos. 

 

En Salamanca, muestra de esta división son las declaraciones de dos colectivos muy dispares, como son Red Madre y Trece Rosas.

 

Loreto Cibanal, directora de Red Madre Salamanca -que ofrece asistencia integral a mujeres embarazadas con dificultades- asegura sentirse "muy triste por la retirada de la reforma de la ley del aborto porque es un abandono a las madres y los bebés por los que nosotros luchamos", dice.

 

"Esta decisión no hace madres libres, sino rehenes de su situación socio-económica. No hay libertad para la maternidad", apunta.

 

Por otro lado, Cibanal recuerda que la reforma que el Ejecutivo ha anunciado de la actual normativa para asegurar que las menores necesiten del consentimiento paterno para interrumpir su embarazo: "Es completamente insuficiente. Es increíble que para salir del instituto, las menores necesiten consentimiento de sus padres, y no lo necesiten para abortar". 

 

LEY DE PROTECCIÓN A LA MATERNIDAD

 

"Reclamamos una ley de protección a la maternidad desde el punto de vista económico, social y laboral", finaliza Loreto Cibanal.

 

Por otro lado, Virginia Carrera, del colectivo feminista Trece Rosas, muestra su satisfacción "tanto por el 'no' que ha recibido el proyecto de reforma de la Ley del Aborto, como por la dimisión de Gallardón".

 

"EDUCACIÓN PARA PREVENIR"

 

"Estamos alegres porque la lucha que se ha llevado a cabo desde la calle ha dado su resultado y hemos conseguido que no se cuestionen determinados derechos de las mujeres", dice. En cuanto a la necesidad de consentimiento paterno de las menores, Carrera apunta: "Nos parece bien que se informe a los padres, pero queremos que el consentimiento sea de ellas porque las mujeres deben decidir sobre su cuerpo", apunta.

 

"Lo que realmente queremos es educación para prevenir embarazos no desados", finaliza Virginia Carrera.