La producción de polen descenderá un 65% respecto a otras campañas

Sin primavera. El sector desconoce las causas principales de esta bajada pero las achaca al largo invierno y a las precipitaciones, y pese a que las cifras pueden variar, el desastre está garantizado
Chema Díez

La producción de polen descenderá entre un 65 o un 70 por ciento respecto a la media de los tres años anteriores a falta de confirmar los datos definitivos en apenas dos semanas.

El sector vive en la preocupación porque no conoce unas causas determinantes pero sí achaca esta situación a la escasa duración de la primavera, “con una invernada muy larga y unas precipitaciones excesivas que provocaron que las abejas no hayan podido hacer su trabajo del modo correcto, además de provocar demasiadas bajas en las colmenas”, apuntó Santiago Canete, presidente de Reina Kilama.

En las campañas de los años 2007, 2008 y 2009, las producciones fueron buenas con un precio en unos niveles normales, por lo que en la actualidad “lo más normal es que el precio tienda al alza, aunque también pueden empezar las especulaciones con empresas de otros países y las mezclas de polen procedente de China”.

Y por si fuera poco, el sector también arrastra el retraso de casi un mes respecto a campañas pasadas, lo que dificulta aún más el desarrollo normal del trabajo de los apicultores.

No obstante, el sector esperaba este resultado negativo por el inicio de una campaña marcada por las precipitaciones y el retraso en las labores. Además, la apicultura sigue contando con los problemas tradicionales derivados de la varroasis y el síndrome de despoblamiento, que termina con la cabaña ganadera.

Por tanto, habrá que esperar la evolución de los mercados para conocer si las previsiones de especulación hacen acto de presencia en las operaciones relacionadas con el polen en el ámbito mundial.

Miel, más demanda que oferta
Por otro lado, el sector de la miel aún se encuentra en una época muy temprana para conocer su producción y su situación en el futuro, y tan sólo han comenzado a recogerse las primeras mieles de primavera. No obstante, se prevé que haya una mayor demanda que oferta porque es un mercado con una salida bastante fácil y de gran relevancia en el ámbito internacional.

Así, los datos reflejan que la miel de China siempre es más barata que la de los países de la Unión Europea, de la que se espera gran producción, igual que de Argentina, que es uno de los países con más capacidad productiva.
“Otro de los aspectos que puede influir en la comercialización de la miel es el cambio de moneda del dólar al euro para las distintas transacciones y es necesario seguir esa evolución en el tiempo”.

Por último, y pese a esta situación, el valor de la miel puede ser elevado y superar al de campañas pasadas pese a las dificultades con las que se está encontrando hasta el momento y que trata de solventar de la mejor manera posible. Ahora sólo queda confirmar las cifras que marcan un desastre en el polen.