La producción de girasol llegará a los 1.000 kilos en zonas fértiles

Buenas previsiones. Los agricultores de la provincia han sembrado una superficie similar a la de la campaña pasada pero el desarrollo de la planta es óptimo debido a las excesivas precipitaciones
CHEMA DÍEZ

Los agricultores de la provincia de Salamanca prevén que la campaña de girasol sea “buena” en lo que a producción se refiere, porque alcanzará los 1.000 kilogramos por hectárea en las zonas más fértiles. Este hecho se debe al excelente desarrollo de la planta como consecuencia de las precipitaciones de los meses de mayo y junio, que han favorecido a la calidad del cultivo.

Así, el rendimiento por hectárea en otras zonas de la provincia será mucho menor y oscilará entre los 750 y 850 kilogramos por hectárea; las zonas donde existe una mayor superficie sembrada de girasol es La Armuña baja (Barbadillo) o en la comarca de Peñaranda.

Además, hay que destacar que el número de hectáreas sembradas será similar al de la campaña pasada, dato que no es muy elevado porque el girasol es un cultivo minoritario en Salamanca y se ve más como una alternativa que como una mayor fuente de ingresos.

Se prevé buen precio
Uno de los aspectos que más preocupa a los profesionales del sector es, sin duda, el precio del cultivo, que en la campaña pasada se movió entre los 0,21 y 0,24 euros, rentable para el agricultor, pero hace dos campaña su valor fue de 0,16 euros. Sin embargo, para este año, “esperamos que el valor en origen supere los 0,24 euros, o por lo menos no sea menor”, señaló el presidente de la Cámara Agraria, Vicente de la Peña.

Al hilo de este tema, De la Peña apuntó que a la hora de fijar el precio, se basa en un régimen de “monopolio, donde las cuatro empresas más grandes se sientan a fijar el valor que les parece sin que el agricultor tenga nada que decir, y eso es un daño muy grande”.

Hay que recordar que para obtener un cultivo aceptable, éste debe contener unos parámetros fijados y marcados, y contener menos del 9 por ciento de humedad, menos del 2 por ciento de impurezas y un 44 por ciento de riqueza.

Cosecha de cereal
Por otro lado, los agricultores de la provincia de Salamanca siguen inmersos en la recolección del cereal pero ya no se extenderá mucho en el tiempo. Las perspectivas, que apuntaban a una cosecha “regular” se han torcido y serán mucho menores de lo que se esperaba en un principio, porque cuando han entrado las cosechadoras en la tierra, la sorpresa ha sido mayúscula.

Y es que las precipitaciones de los meses de la primavera y las heladas del mes de mayo frenaron el desarrollo del trigo y de la cebada, por lo que el descenso de la producción fue aún mayor.

Así, el rendimiento medio en cebada y trigo alcanza de media los 2.000 kilogramos pero con zonas donde la producción ha sido un mayor desastre. A todo esto hay que sumarle además la aparición de un hongo, más común en el resto de la Unión Europea, y que afecta al trigo, disminuyendo aún más los rendimientos.