La producción de girasol baja un 15% respecto al ejercicio 2009

Comienzo de campaña. La recolección del cultivo se centrará en menos de una semana debido al descenso de la superficie sembrada y el escaso rendimiento que se espera con la incógnita del precio
Chema Díez
Los agricultores de la provincia de Salamanca tienen un motivo más para estar preocupados debido al descenso que se espera en la producción de girasol, que se sitúa en el ámbito general en torno al 15%, “aunque habrá parcelas cuyo rendimiento descienda hasta un 20%”, señala el presidente de Asaja y de la Cámara Agraria, Vicente de la Peña.

Así, el rendimiento que esperan los profesionales se sitúa de media entre los 650 y los 700 kilogramos por cada hectárea, aunque en muchas zonas éste descenderá hasta los 400 kilogramos, pero en La Armuña baja, “las producciones pueden alcanzar los 900 kilogramos, porque son tierras muy fértiles y provechosas”.

Además, la superficie sembrada de este cultivo no es muy representantiva al tratarse de una alternativa para los cereales, por lo que la recolección del girasol se prolongará durante esta semana, donde puede quedar finiquitada toda la cosecha en la provincia.

Sin embargo, la incógnita se sitúa en torno al precio porque el girasol se mantiene en un régimen de monopolio, aunque se prevé que el valor del cultivo sea igual o mayor que el año pasado, cuando se mantuvo en torno a los 0,24 euros por kilogramo. En resumen, no corren buenos tiempos para el girasol, mermado por la falta de precipitaciones de los meses de verano.

La colza, buena noticia
Por contra, una de las noticias positivas para los agricultores se centra en la mejor alternativa para los cereales: la colza. Para esta campaña 2010, la superficie ha aumentado de forma notable y muy lejos quedan ya las 220 hectáreas sembradas en la provincia en el ejercicio 2008.

No hay que olvidar que la colza es un cultivo más regular y beneficioso para el agricultor porque su rendimiento es similar al de los cereales, en torno a 2.500 y 3.000 kilogramos por hectárea, con un precio bastante rentable para el productor, por lo que tiene mucho auge entre los profesionales.

La colza también se siembra en la misma época que los cereales y tiene un recorrido similar a los mismos porque posee un abonado similar y es más rentable, por lo que su auge es más que conocido en los terrenos de la provincia.

Anteriormente, y cuando aún no había un gran número de hectáreas sembradas en la provincia de Salamanca, la colza se registraba tan sólo en la zona de Cantalapiedra, pero en la actualidad ya se extiende a otras zonas colindantes y del resto de las comarcas.

Por tanto, el agricultor salmantino parece haber encontrado en la colza la mejor alternativa para los cereales en detrimento del girasol cuyos datos y previsiones son muy poco optimistas y dejan al agricultor en una posición complicada. Así, con un descenso en la producción y un precio que es una incógnita, la superficie no aumenta porque no es más rentable que los cereales en la actualidad.