La primera fase de las obras del canal finaliza el 15 de marzo

Babilafuente. Durante un mes y medio, las máquinas trabajarán para adelantar lo máximo posible la reparación, hasta que el día 16 de marzo comience la actividad, para retomar las obras el 1 de octubre
Chema Díez

Las máquinas ya están en funcionamiento en el canal de Babilafuente con el objetivo de sustituir el mayor número de tuberías hasta el próximo 15 de marzo, fecha en la que las obras se tomarán un descanso hasta el final de la campaña de regadío, el 1 de octubre.

Así lo indicó ayer el presidente de la Comunidad de Regantes, Ángel Sánchez, quien además mostró su satisfacción por la llegada de los obreros y el inicio de la reparación de los tubos.
“Han sido días de mucho trabajo y muy ocupados, pero estamos satisfechos de que después de tantos años las obras hayan comenzado, aunque somos conscientes de que no se puede hacer todo para el inicio de la nueva campaña”.

El riego comenzará su funcionamiento el 16 de marzo con la vista puesta en la fecha oficial de inicio de la campaña, el 1 de abril. En este momento hay cinco máquinas trabajando en el canal, cuyas obras fueron adjudicadas a la empresa Tragsa, por un importe de más de 8 millones de euros.

Por el momento, han sustituido más de 250 metros de tuberías, a un ritmo bastante rápido, especialmente cuando se trata de “tubos de 400, pero cuando tengan que cambiar alguno de 1.200 ó 1.400, la obra se retrasará más”. Otro de los puntos clave que destaca el presidente de los Regantes es “la calidad con la que se hace y el proceso que siguen a la hora de sustituir una tubería, que no tiene nada que ver con lo que hacían antes, y así quedaban las cosas”.

Trabajo en Huerta
Actualmente, la localización de las obras y el principal trabajo que están realizando se centra en la carretera que va de Babilafuente a Huerta, donde cerca de esta última localidad se produjo una avería de gran importancia y dimensión el pasado mes de junio del pasado año, que provocó su inundación, causando numerosos daños materiales en casas e instalaciones de la localidad. Este hecho supuso la gota que colmó el vaso para la Comunidad de Babilafuente, que a partir de ese momento estableció nuevos turnos de riego para evitar así más averías. Estos tan sólo permitían ejercer la labor de riego de 07.00 a 22.00 horas con el fin de evitar también el exceso de presión en las tuberías, de un material distinto al que se usará en la actualidad.

Así las cosas, y después de varios años de espera, los regantes ven el inicio de una obra, cuyo presupuesto asciende a más de 8 millones de euros, y que generó tanta polémica y retraso por la adjudicación de la misma a otra empresa distinta a la anterior, Tragsa, por la suspensión de pagos en la que está inmersa Teconsa, según explicó la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias (Seiasa), propietaria del canal.

Ahora, habrá que esperar el avance de las obras en estos 45 días, y ver si después de la conclusión de la campaña de riego, el 1 de octubre, las máquinas vuelven a retomar las obras donde las habían dejado y terminan de sustituir los cerca de 16 kilómetros de tubos del material que genera los problemas.