La precariedad afecta ya a un 44% de los ciudadanos de la provincia de Salamanca

La cifra de salmantinos en situación de precariedad se dispara hasta el 44%
Un total de 126.156 trabajadores es mileurista, igual que 13.303 autónomos en la provincia de Salamanca
Los estragos de la crisis económica siguen golpenado a una provincia como Salamanca que ya deja un resultado negativo muy importante, ya que el 44% de los ciudadanos se encuentra en una situación de precariedad, según destaca un informe elaborado por el ministerio de Hacienda.

En él, también se recogen datos relativos a los salarios de los salmantinos, por lo que un total de 126.156 trabajadores es mileurista, igual que 13.303 autónomos. Pero más alarmantes son aún las cifras relativas a los adultos en precariedad, cuya cifra asciende a 155.022 en la provincia mientras que 15.603 adultos carecen de ingresos.

Además, el informe, elaborado a partir de datos oficiales de diferentes organismos estatales y autonómicos, revela que la tasa de precariedad en Castilla y León –que incluye núcleos familiares con ingresos conjuntos iguales o inferiores a 12.000 euros brutos anuales, así como familias sin ingresos– se sitúa en el 44% de la población, por lo que en la actualidad afecta a un total de 1.126.511 de personas.

De esta forma, según los Técnicos del Ministerio de Hacienda, las rentas de los hogares mileuristas en Castilla y León se concentran, sobre todo, entre los asalariados que suman 912.451, seguidos por los adultos sin ingresos (118.305) y los autónomos (95.755). Por provincias, Ávila  (49,4%) y Zamora (49%) son las que más precariedad presentan, seguidas de León (45,5%), Palencia y Salamanca (43,9%) y Segovia (43,7%). Tras ellas se sitúan Soria (42,5%), Burgos (42,1%) y Valladolid (40,8%).

En España, a finales de 2007, cuando apenas se empezaban a notar los efectos de la crisis, la precariedad se extendía al 40% de la población, unos 18,5 millones de personas, entre los que se contabilizaban 2,1 millones de adultos sin ingresos, 744.000 personas menos. Desde entonces, los rendimientos del trabajo de los asalariados y autónomos no han dejado de caer, mientras que, por el contrario, las rentas altas han invertido gran parte de su capital en diferentes instrumentos como las SICAV, sociedades patrimoniales y otros instrumentos de inversión para reducir o eludir sus pagos al Fisco. De hecho, Hacienda pierde anualmente cerca de 300 millones de euros por la baja tributación de las sociedades de inversión, que se sitúa en sólo un 1%.

Esta cantidad es solo la punta del iceberg que oculta una bolsa de rentas del capital y plusvalías de dimensiones gigantescas en manos de los accionistas que no tributan en el IRPF, mientras no retiren su participación; y las grandes fortunas evitan retirar sus fondos para no pagar al Fisco.