La postura de Terciado provoca la primera baja en su junta directiva: dimite el tesorero Eduardo Ordóñez

En su comunicado de renuncia advierte de la "quiebra política y organizativa" de la Confederación regional

La postura de cierre de filas y negativa a la convocatoria de la Junta Directiva de Cecale por parte de su presidente, Jesús Terciado, tras el conflicto generado en fechas recientes por la solicitud notarial efectuada por Confaes, la sectorial salmantina, de las cuentas de la organiación, se ha cobrado su primera víctima.

La renuncia hecha pública hoy por el tesorero de la confederación, Eduardo Ordóñez, abre la primera brecha en el seno de la Junta Directiva, 8 de cuyos 15 miembros habían solicitado el pasado lunes a Terciado la celebración de una sesión extraordinaria para someter a este órgano algunas de las acciones adoptadas por el Comité Ejecutivo, entre las que se encontraba la recusación del presidente de la organización salmantina, Juan Antonio Martín Mesonero, o la suspensión de empleo de dos de los trabajadores de Cecale presentes en el momento de la actuación notarial.

La crisis abierta en la confederación regional, agraviada por el enroque de su presidente frente a sus propios órganos de dirección, se acentúa ahora con esta primera renuncia de uno de los miembros de su equipo, que en un comunicado público alerta de que la situación económica en Cecale es mucho más débil de lo que Terciado ha mantenido como discurso en los últimos meses, así como que su denuncia de esta situación le ha provocado ser cuestionado en sus funciones como tesorero tanto por el propio Terciado como por otros miembros de la ejecutiva de la patronal regional.

Por el interés de las afirmaciones contenidas en el comunicado, lo reproducimos literalmente:

Renuncia del tesorero de CECALE
Eduardo Ordoñez Alonso, miembro de la Junta Directiva de CECALE, se ha dirigido en el día de hoy, al Presidente de CECALE, Jesús Mª. Terciado Valls, notificándole su renuncia al cargo de Tesorero de la Confederación Regional.

Los motivos que han justificado la renuncia, y que han sido transmitidos explícitamente al Presidente de la Organización Regional con el ruego de que se hiciese llegar al resto de miembros de la Junta Directiva, se resumen a continuación:

Durante los últimos meses he manifestado reiteradamente en diferentes reuniones de la Junta Directiva y en reuniones con responsables de esta Organización la situación delicada de tesorería que atraviesa nuestra Organización.

Permanentemente se han cuestionado por parte de algunos miembros de la Junta Directiva e incluso por el propio Presidente, los informes de Tesorería que he venido presentando y que han sido elaborados conjuntamente con el Departamento de Administración de CECALE.

Algún miembro destacado ha mantenido en la Junta de Secretarios, en contra de los Informes presentados por este Tesorero, que la solvencia de CECALE es más que saludable, dándose más credibilidad a esas afirmaciones que a la del propio Tesorero de CECALE.

Igualmente se me ha llegado a solicitar por parte de algún miembro de la Junta Directiva que presente la dimisión, lo que hace presuponer la falta de confianza hacia mis responsabilidades, o simplemente que mis apreciaciones técnicas incomodan.

Me encuentro verdaderamente sorprendido por las afirmaciones gratuitas sobre la buena salud económica de CECALE, realizadas por algún miembro de la Junta Directiva, cuando los datos de que dispongo me indican que ninguno de los que las han realizado se han molestado ni tan siquiera en pedir la información necesaria, como estados contables y financieros de CECALE al menos en los últimos meses, para establecer un juicio sobre la misma.

Además de todo ello, el motivo fundamental que me lleva a tomar esta decisión, deriva del fondo y no de las formas. Como responsable de la custodia de los fondos de CECALE, según establecen los Estatutos, es mi deber denunciar la situación económica que atraviesa la Confederación y que vengo reiteradamente denunciando sin demasiado éxito.

A la carta de renuncia del Tesorero se han incorporado datos económicos que apoyan sus argumentos, así como la constancia de la honda preocupación por la quiebra política y organizativa de la Confederación, que genera una incertidumbre difícil de calificar, y de las repercusiones que esta situación pudiera tener en el aspecto económico.

Eduardo Ordoñez Alonso