La política envejece... pero no a todos por igual

Fernández Mañueco, en la toma de posesión de 2011 junto al resto de miembros de la corporación

El estrés de las grandes decisiones y el constante ir y venir detrás de una agenda plagada de actos pasa factura al aspecto de muchos políticos. Pero los hay que parecen inmunes: el alcalde Fernández Mañueco es uno de ellos.

Días muy largos, noches muy cortas, vacaciones escasas que se pueden interrumpir con cualquier sobresalto, el desgaste de la gestión, los constantes viajes... Pocos seres humanos no claudicarían ante semejante ritmo de vida, pero este es el trajín de cada día de los líderes políticos. Y está demostrado que muchos lo pagan con un envejecimiento palpable que avanza a pasos agigantados, más deprisa que el de un ciudadano 'de a pie', una consecuencia lógica de una vida llena de estrés... En casi todos los casos. Porque no todos lo pagan con igual severidad.

 

Desde hace años diversos estudios han logrado incluso cuantificar el precio en años que pagan los principales líderes por el 'ritmo de vida político' . Según la universidad de Harvard, la responsabilidad del cargo envejece entre 9 y 15 años.

 

Y este mismo año un investigador de la Universidad de Harvard y el Hospital General de Massachusetts (EEUU) se planteó determinar "si ser elegido jefe de Gobierno está asociado con una mortalidad acelerada". La conclusión, que no sólo se envejece, sino que un político vivirá casi tres años menos que una persona de su misma edad y sexo en su mismo país y circunstancias.

 

 

 

Y además de las pruebas empíricas, están las gráficasEl rostro de los Obama, Rajoy, Zapatero... que entraron por la puerta de sus residencias oficiales el primer día de su primer mandato no es el que muestran tras unos años de responsabilidades. 

 

 

Con todo, hay cargos por los que parece que no pasa el tiempo. Mirando aquí cerca, los hay que parecen inmunes al cargo, aunque también puede ser la costumbre. El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, es una de las excepciones a la regla y de él se puede decir que lleva el paso del tiempo con el mismo temple que el mando de la comunidad.

 

También le ocurre al alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco. Sus imágenes de hace más de cuatro años, cuando asumió por primera vez el bastón de mando del Ayuntamiento, son muy similares a las últimas.

 

Imagen del 19 de junio de 2011

 

También parecen tener un pacto con el tiempo el senador Gonzalo Robles y el presidente de la Diputación de Salamanca, a los que las fotos de parlamentarios de hace 30 y 20 años les hacen parecer más mayores que las que han estrenado en los últimos días.

 

El ayer y el hoy de Gonzalo Robles