La Policía pone en marcha el plan 'Comercio Seguro' para potenciar la seguridad de establecimientos comerciales

De 2008 a 2012, las infracciones en comercios han descendido un 7,7 por ciento y tan sólo un 10 por ciento del total de delitos y faltas registrados en 2012 afectaron a comercios y establecimientos. La Dirección General de la Policía ha marcado entre sus líneas estratégicas la protección de la economía como uno de los aspectos esenciales de la seguridad

La Policía Nacional ha puesto en marcha esta semana el Plan 'Comercio Seguro' con el objetivo de potenciar la seguridad del sector comercial y reforzar el descenso de delitos y faltas cometidos en establecimientos comerciales.

 

   De 2008 a 2012, las infracciones en comercios han descendido un 7,7 por ciento y tan sólo un 10 por ciento del total de delitos y faltas registrados en 2012 afectaron a comercios y establecimientos. La Dirección General de la Policía ha marcado entre sus líneas estratégicas la protección de la economía como uno de los aspectos esenciales de la seguridad.

 

   Esto implica proteger el sistema financiero español y garantizar la seguridad en el comercio frente a la amenaza que representa la delincuencia.

 

   Los secretarios de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, y de Comercio, Jaime García-Legaz, junto al director general de la Policía, Ignacio Cosidó, y la directora general de Comercio Interior, Carmen Cárdeno, han presentado este plan dirigido a un sector que requiere una "especial protección, da empleo a casi dos millones de personas y representa el 12% del total de la economía española", según ha sostenido el secretario de Estado de Seguridad.

 

GUÍAS INFORMATIVAS PARA LOS COMERCIANTES

 

   El Plan contempla la distribución de 1.000 guías con medidas de seguridad, que se repartirán entre los comerciantes y a través de www.policia.es; trípticos informativos y consejos preventivos que se divulgarán en los distintos perfiles del Cuerpo Nacional de Policía en las redes sociales.

 

   Este Plan cuenta con la colaboración de la Dirección General de Comercio Interior del Ministerio de Economía y Competitividad, y el apoyo de la Confederación Española de Comercio para lograr una mayor difusión de los consejos preventivos.

 

   Entre las acciones que se van a desarrollar, destaca el refuerzo de la seguridad ciudadana en aquellos espacios de mayor riesgo para los comerciantes, distribuidores o consumidores, proporcionándoles todo tipo de información sobre las medidas de seguridad que deberían adoptar para evitar convertirse en víctimas.

 

   También se perfeccionarán los procesos de planificación y ejecución de las medidas policiales de lucha contra la delincuencia en el sector comercial, y se fomentará la colaboración con el personal de seguridad privada, intensificando el intercambio fluido de información operativa a través del Plan Integral Red Azul.

 

COMERCIO COMPETITIVO Y DINÁMICO

 

   Las guías 'Comercio Seguro' quieren ayudar al comerciante a aumentar la seguridad de su establecimiento y a incrementar la calidad del servicio que prestan a sus clientes. La confianza y la seguridad son factores decisivos para un comercio más competitivo y dinámico.

 

   Este documento analizará las medidas de seguridad del establecimiento: en el interior, en el perímetro y en los accesos; la seguridad en la distribución de los productos para evitar pérdidas a proveedores y comerciantes; las medidas de seguridad de los productos comercializados; la seguridad en el desarrollo de la actividad comercial; pautas en la gestión de fondos y sistemas de pago; la actuación aconsejada si se observa a una personas sospechosa o delincuente, y los pasos a dar en caso de ser víctima de un delito.

 

   La guías también recogen las formas delictivas más comunes. Entre ellas destacan las distintas modalidades de hurtos como el chicle en joyerías; el capote; las bolsas recubiertas de aluminio para evitar el funcionamiento de los chips de seguridad, o la típica técnica de la mancha. Las estafas más habituales en los establecimientos comerciales en el pago con billetes o monedas; el cambio de códigos de barras; el cajero bloqueado o manipulado; el phishing; el carding o la venta fraudulenta de productos y servicios a través de Internet.