La Policía Local efectuó 579 controles de alcohol y drogas durante la semana pasada en Salamanca

Un conductor, en plena prueba de alcoholemia. TRIBUNA

Tres personas dieron positivo en la prueba, ninguno por drogas.

Entre los pasados días 2 y 8 de junio los agentes de la Policía Local de Salamanca han sometido a la prueba detectora del alcohol a 554 conductores, de los que solamente tres dieron positivo en la misma, superando las tasas de alcoholemia fijadas en la legislación vigente; uno de ellos pasó a disposición judicial al superar los 0,60 miligramos por litro de aire. También se efectuaron 25 pruebas detectoras de drogas sin resultados positivos. Estos controles se han efectuado en coordinación directa con la Dirección General de Tráfico y en el marco de una campaña especial e intensiva para verificar las tasas de alcoholemia y drogas en la conducción, con el fin de incrementar las acciones preventivas en la materia.

 

La Ley prohíbe conducir con presencia de drogas en el organismo, quedando excluidas las sustancias que se utilicen bajo prescripción facultativa y con una finalidad terapéutica. Esta infracción está castigada con una sanción de 1.000 euros y la detracción de 6 puntos. La Policía Local de Salamanca está utilizando en estos controles un dispositivo detector de última generación analítica, que permite descubrir de forma rápida la presencia en la saliva de las drogas más frecuentes como anfetaminas, cocaína, metadona, opiáceos y cannabis. Cuando se denota que la ingesta de alcohol o drogas ha tenido repercusión o influencia en la conducción, las denuncias se tramitan siempre por la vía penal, tal y como se recoge en el artículo 379.2 del Código Penal. 

 

En cuanto al alcohol, se mantiene en 500 euros y la detracción de 4 a 6 puntos la infracción por conducir con tasas de alcohol superiores a las establecidas. Además, serán sancionados con 1.000 euros de multa aquellos conductores reincidentes, es decir, que ya hubieran sido sancionados en el año inmediatamente anterior por el mismo motivo; así como para aquellos conductores que circulen con una tasa que supere el doble de la permitida. La negativa a someterse a los controles de alcoholemia y drogas está tipificada como delito en el Código Penal, que prevé incluso penas de prisión por este motivo.