La Policía investiga unos disparos a plena luz del día en el barrio del Tormes

Calle Maestro Soler. Los agentes estudian si los casquillos son de un arma real o de fogueo para esclarecer si se trata de un ataque o una gamberrada
Calle Maestro Soler. Los agentes estudian si los casquillos son de un arma real o de fogueo para esclarecer si se trata de un ataque o una e. s. c.

La Policía Nacional de Salamanca está investigando el confuso origen de unos disparos efectuados ayer desde un coche en la calle Maestro Soler del barrio del Tormes a plena luz del día pero sin causar víctimas. Los agentes intentan determinar si se trata del ataque de un grupo delincuentes o de una simple gamberrada. La clave está en precisar si los casquillos encontrados en la vía pública y en la parte trasera de una furgoneta pertenecen a un arma de fuego real o a una pistola de fogueo.

Varias patrullas de la Policía se desplazaron al lugar de los hechos tras recibir a las 14.24 horas la llamada de un vecino de la zona alertando de que se habían efectuado posibles disparos desde un coche. Media hora más tarde se registró otra llamada del propietario de una furgoneta aparcada en Maestro Soler y que tenía en su parte trasera un posible impacto de bala.

Efectivos de la Policía Científica recabaron pruebas y recogieron en la zona varias casquillos con el fin de determinar si proceden de armas de fuego, lo que abriría la puerta a un posible un ajuste de cuentas, o de pistolas de fogueo, lo que podría reducir los hechos a una simple gamberrada. Los resultados del análisis de balística no se conocerán hasta hoy, aunque las fuentes policiales consultadas por este periódico señalan que los supuestos impactos producidos en la furgoneta no llegaron a penetrar en ella, por lo que podría tratarse de balas de fogueo.

Los testimonios recogidos por TRIBUNA en el lugar de los hechos confirman los disparos, aunque no precisan ni el tipo de arma ni si se trata de un acto criminal o una broma de mal gusto. Tampoco corroboran que se vivieran momentos de pánico o angustia en el vecindario. Asimismo, reconocen que la zona donde se produjeron los disparos es conflictiva y que es habitual la presencia de vehículos sospechosos transitando a gran velocidad.

De hecho, el 11 de mayo de 2009 en la cercana calle de Bartolomé Escobedo, también del barrio del Tormes, cuatro hombres armados salieron huyendo tras volcar el todoterreno con el que circulaban a gran velocidad por las calles de la capital salmantina. Según informaron testigos y los agentes de Policía presentes en el lugar, en torno a las 23.30 horas cuatro hombres que viajaban a bordo de un Jeep Gran Cherokee abandonaron el vehículo tras volcar al tomar una curva.

Al parecer, uno de los ocupantes del vehículo amenazó al vecino que acudió al accidente para comprobar si alguien había resultado herido, con un arma de fuego que apoyó en el estómago del hombre, y luego huyó a pie.