La Policía acusa a AI de hacer "la mentira su máxima", "abrazar el amarillismo" y rechaza sus "investigación parciales"

Cita la memoria de la Fiscalía, según la cual, los tribunales españoles investigaron 91 denuncias de torturas y ninguna acabó en condena
Cita la memoria de la Fiscalía, según la cual, los tribunales españoles investigaron 91 denuncias de torturas y ninguna acabó en condena

MADRID, 25 (EUROPA PRESS)

La Confederación Española de la Policía (CEP) ha cargado contra Amnistía Internacional (AI) a la que acusa de hacer de "la mentira su máxima", "abrazar el amarillismo" y ha criticado sus "investigaciones parciales" sobre la actuación de la Policía. Además recuerda que, en el año 2011, los tribunales españoles investigaron un total de 91 casos de tortura policial sin que ninguno de ellos acabase en condena.

"Esa es la última cifra disponible, oficial y atribuible a una fuente como la Fiscalía General del Estado, que merece el crédito que Amnistía Internacional no tiene en esta materia", ha dicho la CEP, para quien "la última campaña de Amnistía Internacional contra los profesionales de la seguridad pública de España afianza, aún más, la imagen de una organización que, a fuerza de olvidar el rigor en sus informes para abrazar el amarillismo, se está convirtiendo en un colectivo que ha hecho de la mentira su máxima".

Amnistía Internacional ha realizado un informe en el que denuncia los "abusos" que muestran en las manifestaciones la policía de España a la que iguala con la de Grecia y Rumanía al tiempo que pide al Ministerio del Interior que investigue los hechos. "El rigor que reclama Amnistía Internacional al Ministerio del Interior es el que ella jamás aplica a sus trabajos, al menos en lo que concierne al Cuerpo Nacional de Policía", responde la CEP.

Este sindicato policial añade que los trabajos de AI son "investigaciones parciales, con testimonios que sólo incluyen la percepción de los denunciantes; negativa sistemática a hacerse eco de la verdad judicial, que es la única que debe servir de referencia real en un Estado de Derecho y que desacredita las mentiras de Amnistía Internacional; lenguaje que pretende trasladar a la sociedad la existencia amplia y asentada de casos de tortura en España, amparándose siempre en esas deficientes indagaciones".

"Amnistía Internacional en España no sabe, pese a reclamarlo al Ministerio del Interior, qué es una investigación imparcial y exhaustiva. Y quien no predica con el ejemplo no puede, desde la mentira, pretender que los demás aceptemos como verdad algo que no lo es. La Policía española no tortura y sus técnicas en materia de orden público están a la altura de cualquier otro país europeo o mundial de primer nivel. Pero esta verdad de partida es la que no le interesa a Amnistía Internacional", concluye la CEP.