La polémica de los parking, el contrato del bus y los retrasos en La Aldehuela, sombras de la gestión municipal

(Foto: Félix Oliva)

La negativa ciudadana al parking de Comuneros logró que no se ejecutara, aunque no sirvió para frenar también el de Garrido. El contrato del bus, 144 millones de euros por 12 años, concedido tras recurrir Globalia el concurso por limitación de la concurrencia.

La contestación social a algunos proyectos, la demora de otros y la adjudicación de algunos de los contratos más importantes del Ayuntamiento de Salamanca han protagonizado la gestión municipal durante 2014. Un año en el que el alcalde ha tenido que dejar de lado iniciativas como la del parking de Comuneros, ha visto como se retrasaban otra vez las obras de La Aldehuela o como se cuestionaban decisiones como la de renovar el contrato del bus o ampliar el horario a los bares en la Nochevieja Universitaria.

 

LOS FAVORES AL MCDONALD´S. La noticia de la apertura del nuevo restaurante de esta firma en Salamanca sin cumplir casi ninguno de los trámites exigibles fue noticia de 2013, pero coleó hasta comienzos del año que ya dejamos. El motivo, las explicaciones sobre el trato de favor. Veinte días después de permitir la apertura, el Ayuntamiento de Salamanca decide expedientar al establecimiento, pero también reconoce que recurre hasta a tres decretos de alcaldía para legalizar sus licencias. La ingenería administrativa para 'blanquear' el proceso se desmonta en marzo, cuando se proponen multas por 16.000 euros: por construir los dos edificios sin permisos y por abrir al público sin licencia.

 

Meses más adelante se supo que se había hecho una excepción para que pudiera vertir sus aguas en el sistema de Santa Marta, por lo que el ayuntamiento tormesino también expedientó al negocio.

 

EL 'NO' AL PARKING DE COMUNEROS. El 23 de enero de 2014 el Ayuntamiento de Salamanca recibió el primer no rotundo de los vecinos y comerciantes de Comuneros a la construcción de un parking en el primer tramo de la avenida, junto a La Alamedilla. Fue en una reunión convocada para informar sobre la puesta en marcha del proyecto, que salió justo al revés de lo esperado: negativa total de los afectados. A partir de ahí empezaron una serie de movilizaciones vecinales que llevaron a la calle a los afectados y que obligaron al alcalde a convocar una ronda de negociaciones; el Ayuntamiento intentó involucrar a vecinos de otras zonas y de calles afectadas por obras para rebajar el rechazo, pero los directamente afectados no dieron su brazo a torcer. El proyecto está en vía muerta, aunque Fernández Mañueco no ha renunciado explícitamente a llevarlo a cabo. En su lugar, se ha asfaltado el parking de la calle La Radio. Vecinos y comerciantes han formado una nueva asociación para defender sus intereses.

 

ACEINSA, MULTADA POR DESPEDIR EMPLEADOS. Esta empresa ha sido una de las protagonistas del año, y también de toda la legislatura. De no tener ningún contrato ha pasado a acumular 22 millones de euros en contratos como los del alumbrado o el mantenimiento de las calles. En esta última contrata surgió la polémica al demostrarse que había prescindido de personal: algo que contravenía el pacto con el Ayuntamiento para mantener el empleo en los servicios públicos en manos de concesionarias. Ante las protestas de sindicatos y PSOE, el Ayuntamiento tuvo que reconocer los despidos y multar a la empresa. 

 

UN CONTRATO DEL BUS POLÉMICO. En abril el Ayuntamiento de Salamanca ratificó el nuevo contrato del servicio del bus urbano, uno de los más cuantiosos, 144 millones de euros, pero que salió adelante con mucha controversia. De entradad, el PSOE acusó al equipo de Gobierno de diseñar el concurso para que se lo volviera a llevar la actual empresa concesionaria: algunos de los requisitos exigidos coinciden, por ejemplo, con las características exactas del servicio que estaba dando. Además, se criticó que se diera por 12 años, cuando el máximo establecido a nivel europeo es de diez. Sin embargo, el mayor contratiempo llegó cuando Globalia, la empresa de Juan José Hidalgo, impugnó el concurso por considerarlo contrario a la competencia entre empresas. Esto paró el proceso, pero no pudo evitar la adjudicación, aunque Globalia mantiene un recurso contra su adjudicación.

 

LA ALDEHUELA, LA OBRA DE NUNCA ACABAR. Este pasado 2014 tenía que haber sido el año de la reapertura de la Ciudad Deportiva de La Aldehuela, pero no fue así. El Ayuntamiento preparó una nueva licitación tras romper el contrato con la empresa que debía haber ejecutado las obras. Se adjudicó en junio y en solo dos meses tenían que haber abierto las primeras instalaciones puestas al día, pero a la hora de la verdad las obras no empezaron. La empresa adjudicataria, San José, subcontrata de la anterior, tenía problemas financieros y no podía iniciar las obras. Y cuando llegó septiembre el compromiso de Fernández Mañueco de abrir estas emblemáticas instalaciones tras el verano era imposible. El incumplimiento se sumaba a casi tres años de cierre y demoras en las obras. La mediación municipal permitió salvar la situación, pero no se resolvió hasta noviembre.

 

LOS ACCESOS AL HOSPITAL. Tras el verano la avenida de Maristas y su entorno estrenó nueva configuración para permitir el acceso a las obras del Hospital. El acuerdo entre Ayuntamiento, Sacyl y Universidad de Salamanca permitía desbloquear la situación, pero también generaba polémica con la oposición y con una plataforma que se manifestó contra la solución que va a mantener la provisionalidad durante muchos años. El temor de grandes atascos e inseguridad vial se ha ido mitigando tras unos primeros días de embotellamientos, aunque todavía el Ayuntamiento se ha visto obligado a tomar medidas como sacar un cuarto carril en la entrada al paseo de San Vicente para mejorar la circulación.

 

LAS PISCINAS CAMBIAN DE MANO. Después de 15 años gestionadas por Eulen, el Ayuntamiento de Salamanca abrió el contrato de la gestión de piscinas en busca de una nueva concesionaria. Finalmente, el cambio se produjo para uno de los contratos más cuantiosos de cuantos concede el Ayuntamiento. La nueva gestora es Clequali, especialista en gestión de servicios públicos, que también lleva ahora el Multiusos Sánchez Paraíso. Entre sus responsabilidades, mantener a los empleados, gestionar las actividades y cursos y afrontar la conversión de la piscina de San José en climatizada.

 

EL ENRIQUE ESTEVAN, MÁS DAÑADO DE LO QUE PARECÍA. En junio se adjudicó el contrato para restaurar el centenario puente Enrique Estevan en paralelo con las gestiones para conseguir su declaración como monumento BIC. A finales del verano ya se percibían muchos avances y parte de su nuevo aspecto, pero las obras iban a deparar una sorpresa desagradable. El deterioro del puente era mayor del esperado y obligaba a hacer un modificado de obra y gastar otros, al menos, 300.000 euros. No haber analizado bien su estado antes de empezar las obras acababa con el ahorro que había vendido el Ayuntamiento: se licitó por 900.000 euros, se anunció que se contrataba por unos 600.000... y finalmente se gastará, como poco, lo inicialmente previsto.

 

GARRIDO NO QUIERE PARKING. Una de las obsesiones del equipo de Gobierno, los parkings, iba a protagonizar un nuevo capítulo en Garrido. El proyecto de hacer un subterráneo en el parque de este barrio se hizo realidad gracias a rebajar las condiciones impuestas en la primera intentona, cuando la empresa que tenía que hacer el parking lo dejó al no lograr vender plazas suficientes. Esta vez se concedió a Santher, que pagó algo más de medio millón de euros por la explotación del subsuelo, y que se haría cargo del nuevo parque en la superficie. Sin embargo, con las obras ya aprobadas una plataforma de vecinos expresó su descontento con asambleas, manifestaciones y, ya con el parque vallado, protestas que obligaron a actuar a la policía.

 

BARRA LIBRE EN LA NOCHEVIEJA UNIVERSITARIA. La celebración de la ya habitual Nochevieja Universitaria llegó este pasado año con una novedad: la división entre los locales de ocio. Solo 50 se sumaron a las promociones de la empresa organizadora, mientras otro buen número de bares hacía la guerra por su cuenta, lo que generó una importante lucha de precios. El Ayuntamiento volvió a apoyar la ampliación de horarios para la fiesta 'oficial', algo imprescindible para que la Junta diera permiso, pero ante la situación creada decidió dar dos horas más de apertura a todos los bares por esa noche.