La Plaza Mayor de Salamanca se tiñe de amarillo para celebrar el Día Internacional de los Derechos Humanos

Con la campaña “Nuevas tarifas en el mundo: habla más, vive menos”, pretenden denunciar el coste que tiene la libertad de expresión.

En el contexto del 10 de diciembre, día internacional de los derechos humanos, Amnistía Internacional un año más moviliza a la ciudadanía para cambiar la vida de personas en situación de riesgo.

 

Entre el 6 y el 17 de diciembre miles de personas de más de 80 países de todo el mundo hacen campaña en favor de personas y comunidades que sufren abusos contra los derechos humanos.

 

En Salamanca, la emblemática Plaza Mayor será iluminada de amarillo en la noche el 10 al 11 de diciembre, bajo petición de Amnistía Internacional y en colaboración con el Ayuntamiento de Salamanca.

 

En España salen a la calle activistas de más de 70 ciudades por este objetivo. Señalan y dejan en evidencia a los gobiernos responsables de los abusos, a los que hacen llamamientos específicos en apoyo de quienes sufren la opresión del Estado.

 

Con el lema “Nuevas tarifas en el mundo: habla más, vive menos” activistas de Amnistía Internacional estarán presentes en lugares céntricos de Barcelona, Bilbao, Guadalajara, Granada, Madrid, Sevilla o Valladolid para denunciar el alto coste que pagan algunas personas por ejercer su derecho a la libertad de expresión.

 

En 2012, más de 100 países reprimieron este derecho. Hay gobiernos que hostigan, reprimen, encarcelan e incluso torturan a la gente cuando se sienten amenazados por lo que puedan llegar a decir o hacer. Gobiernos que reprimen brutalmente las manifestaciones pacíficas, que persiguen la disidencia, que controlan y castigan el ciberactivismo.

 

Desde su comienzo, iniciativas como esta han logrado resultados concretos con presos de conciencia que han quedado en libertad. El 22 de noviembre de este año, pocos días antes del lanzamiento oficial de la campaña, Yorm Bopha, activista camboyana por la que trabajan los activistas españoles logró la libertad bajo fianza, a pesar de que se mantienen cargos contra ella y el trabajo por su caso debe continuar.

 

Días después de reunirse con su familia y su comunidad, habló con Amnistía Internacional: "¡Gracias a los activistas de Amnistía Internacional! ¡Su campaña ha tenido éxito, tal y como demuestra el hecho de que esté en libertad! Pero mi caso aún no ha acabado. Sigan presionando al gobierno camboyano para que deje de actuar contra mí. ¡Y sigan apoyándome y apoyando a mi comunidad y a otras personas en Camboya! ¡Si todos trabajamos conjuntamente podemos lograr los mayores éxitos!".

 

En 2012, fueron 77 los países que participaron en esta misma iniciativa con motivo del día internacional de los derechos humanos. En España, salieron a la calle activistas en 69 ciudades. A nivel internacional, se recogieron casi dos millones de firmas de las que 91.000 pertenecían a España y 30.000 se consiguieron en actos de movilización ciudadana en plazas y lugares céntricos de distintas localidades. De los tres casos por los que trabajó la sección española el año pasado, hubo impacto positivo en el del Movimiento de Jóvenes Girifna de Sudán. La presión generada tras la recogida de firmas y envío de cartas llegó hasta las autoridades sudanesas que, como consecuencia, están teniendo un trato diferente con el Movimiento y el propio grupo agradeció el trabajo de Amnistía Internacional realizado a su favor.