La Plaza Mayor, de nuevo un 'scalextric' de camiones en carga y descarga

Tráfico en el interior de la Plaza Mayor. Foto: F. Oliva

Tres meses después de asumir el exceso de tráfico en la Plaza Mayor, el ágora sufre los mismos problemas: acumulación de vehículos, circulación sin cuidado con los peatones y presión en las calles de salida y entrada. La pareja de Policía Local está, muchos días, ausente.

En marzo el Ayuntamiento de Salamanca reconoció que el tráfico en la Plaza Mayor está fuera de control y puso una primera solución, poner una pareja de la Policía Local a controlar la circulación en la plaza en horario de carga y descarga. Sin embargo, tres meses después el ágora salmantina sigue siendo una de las zonas con más voumen de tráfico de vehículos pesados. Y de los agentes de la policía muchos días no hay ni rastro.

 

En los últimos días se ha podido volver a comprobar como hasta una veintena de furgonetas y camiones de reparto permanecen a un tiempo en la Plaza Mayor y como se repiten los mismos problemas del pasado, es decir, exceso de tráfico, falta de precaución al maniobrar dentro del ágora cuando hay peatones, presión de vehículos también en las calles de entrada y salida... 

 

Para frenar esta situación, se dispuso que una pareja de la Policía Local patrullara en la plaza para recordar a los conductores las normas de circulación que rigen en este lugar, pero muchos días es patente que los agentes no están. De hecho, y aunque el jefe policial se comprometió, la realidad es que sólo se ponen si no hay otras prioridades de servicio... que deben ser numerosas porque es difícil ver agentes en la Plaza para controlar el tráfico. Hoy, en descargo, sí los había.

 

 

 

UN PROBLEMA GRAVE

 

Hace semanas que TRIBUNA informó del intenso tráfico al que se ve sometida la Plaza Mayor a pesar de las restricciones legales que, sobre el papel, rigen para hacerlo. Fue a raíz de una consulta hecha por el concejal del PSOE, Arturo Santos. El edil socialista comprobó a principios de febrero la intensidad del tráfico a determinadas horas de la mañana y la circulación de muchos vehículos que, además, lo hacen mientras los peatones transitan por la plaza y por sus calles aledañas, como Toro y Prior, también afectadas por un tráfico importante.

 

Santos llevó entonces la cuestión a la comisión de Policía e insistió tras comprobar que, una vez finalizadas las obras en el pavimento llevadas a cabo semanas atrás, se habían vuelto a producir escenas sorprendentes. Por ejemplo, pudo comprobar que una furgoneta permanecía casi dos horas aparcada en el mismo lugar de la Plaza Mayor. Y que muchos vehículos de reparto utilizan la plaza como lugar de tránsito para pasar de unas zonas a otras del casco histórico y evitar el rodeo de los recorridos autorizados para el tráfico.

 

 

CAMBIO EN LA NORMATIVA

 

La solución a medio plazo podría ser un cambio en la normativa, algo que el equipo de Gobierno ha asumido como necesario. Según fuentes consultadas, ya se habrían dado algunos pasos para intentar adaptar el horario de carga y descarga y adelantarlo, aunque todavía no hay ninguna decisión tomada. Está permitido de 7 a 11, pero muchas veces se prolonga porque los distribuidores no tienen tiempo suficiente. Además, es elevado número de vehículos que abastecen a los negocios de la plaza, por lo que adelantar la hora tendría consecuencias importantes.

 

Otra de las opciones es establecer puntos de carga y descarga fuera de la Plaza Mayor que libren al espacio central de la circulación y, especialmente, de la permanencia de vehículos: es fácil ver furgonetas y camiones de transporte durante un tiemo prolongado aparcados en un mismo lugar para hacer el reparto. Trasladar la estancia de vehículos a las plazas del Corrillo o Poeta Iglesias sería una alternativa.