La plataforma contra el cierre de las urgencias nocturnas en Las Arribes cumple un mes de protestas con una vigilia

Más de 200 personas participan en un nuevo acto de reivindicación que consistió en colgar ahorcado un muñeco con la cara del consejero de Sanidad de la Junta
Más de 200 personas se concentraron anoche en Villarino para reivindicar su apuesta por la re-apertura de las urgencias nocturnas en el centro de salud de este municipio de Las Arribes. La Plataforma 'No al cierre de las urgencias médicas. Salud 24 horas' celebró un nuevo acto reivindicativo en el que el centro de la protesta consistió en colgar un muñeco ahorcado con la cara del consejero de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Antonio María Sáez Aguado. Además, se llevó a cabo un viacrucis nocturnos por el municipio. Portando las características cruces, faroles, velas y cirios, así como el acompañamiento de cánticos religiosos y reivindicativos, los vecinos recorrieron las calles del pueblo. Además, permanecieron en vigilia hasta las ocho de la mañana.

Los vecinos de las localidades de Villarino y Barruecopardo cumplen un mes de encierros nocturnos en los centros de salud de ambos municipios. Treinta días en los que no se ha logrado reducir el tono de una protesta que no parece vayan a abandonar por las buenas.
Hace apenas una semana, en un encuentro entre el consejero de Sanidad y los alcaldes de la zona, el representante de la Junta les hizo llegar una fórmula de acuerdo que consistía en
mejorar la atención urgente en la comarca con una serie de medidas

Una de ellas era la ampliación a lo largo de las próximas semanas el horario de funcionamiento de la ambulancia de soporte vital básico ubicada en el centro de salud de Aldeadávila; así, se pasarían de las actuales 14 horas diarias a 24 horas.Otra de las medidas era el incremento en una enfermera más para el equipo de guardia del centro de salud de Vitigudino, con lo que quedaría constituido por dos médicos y dos enfermeras, y prestarían asistencia en el horario habitual de urgencias, tal como ha sido planteado por los profesionales del equipo de atención primaria.

Además, Sáez Aguado se comprometió a que el equipo de guardia de los centros de salud de cada zona básica se reforzará puntualmente en los días en los que se prevea mayor demanda de atención urgente. Insistió también en la conveniencia de recurrir al 112 para demandar la atención de urgencias entre las 22.00 horas y las 07.00 horas en esas zonas. Tras la pertinente llamada, un operador médico valorará la gravedad de la situación y resolverá el problema planteado mediante la movilización de los recursos sanitarios más adecuados para cada caso.

Asimismo, se daría a los usuarios la opción de desplazarse en ese tramo horario a las localidades más próximas a la suya que cuenten con centro de salud, independientemente de que éste pertenezca a otra zona básica.

Por parte de la plataforma, sin embargo, se sostiene como única salida al conflicto abierto la restauración del servicio de urgencias nocturnas a su estado anterior, sin que se contemplen concesiones por el momento, cuestión que hasta hoy sigue siendo avalada por la actitud de los vecinos e integrantes de la plataforma que, noche tras noche, siguen acudiendo a partir de las diez de la noche, primero en Barruecopardo y ahora también en Villarino, para mostrar su repulsa 'ocupando' los centros de salud durante toda la noche.

Según los datos manejados por la consejería de Sanidad la situación actual de las dos zonas en cuanto a atención sanitaria es: en el caso de la de Aldeadávila, que atiende a 3.176 usuarios, una dotación de ocho médicos de familia y seis enfermeras, un pediatra y una matrona de área; el cupo medio de los médicos de familia es de 397 tarjetas y para las enfermeras de 532. Mientras, el centro de salud Vitigudino cuenta en la actualidad con 17 médicos de familia, un pediatra, una matrona, 13 enfermeras y un auxiliar de enfermería para atender a 6.943 ciudadanos. El cupo medio de los médicos de familia es de 434 tarjetas sanitarias y el de las enfermeras de 682.