La planta Fernando Corral e Hijos recibió otra denuncia similar en 2008

(web Fernando Corral e Hijos)

La fábrica tuvo que parar su actividad por mezclar restos animales en mal estado para la fabricación de piensos, harinas o grasas.

La empresa Fernando Corral e Hijos con una base (categoría 1) en Aldeaseca de la Frontera y otra (categoría 3) en Doñinos de Salamanca ya recibió una denuncia similar a la actual en el año 2008, hecho que provocó una paralización de la planta por mezclar restos de la categoría 1 (animales muertos) con grasas y harinas (categoría 3).

 

En los papeles del juzgado, constaba de la siguiente forma: “Inmovilización de la planta por riesgo inminente de la salud alimentaria. Episodio de contaminación cruzada por encontrarse subproductos de origen animal categoría I en planta de transformación de categoría III”.

 

Además, por este hecho, las autoridades le impusieron una multa de 1.500 euros, aunque por el momento se desconoce la sanción que le pueden imponer porque la planta de Doñinos de Salamanca también se ha inmovilizado, no así la de Aldeaseca de la Frontera.

 

Los restos o residuos de la categoría 1 solo sirven para incinerar (o como mucho en algunos extremos para generar biogás) mientras que los de la categoría tres se refieren a los restos de productos de mataderos o similares que han pasado controles sanitarios y se usan para hacer piensos.

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