La piedra dorada cobra vida ‘Un siglo más’ a partir de hoy

Esfuerzo. Los escultores apuran el puntero y el cincel para que sus obras, dedicadas al paso del tiempo, estén listas el domingo. Concurso. El primer gran premio del certamen será de tres mil euros
MARÍA S. BRAGADO
Un inerte bloque de piedra puede convertirse en algo vivo gracias a los manos de los escultores que un año más, y ya van diez, se dan cita en la Feria de la Piedra de Villamayor con el título de Un siglo más.

Todos son profesionales y se dedican en cuerpo y alma al oficio, por ello coinciden en simposios como éste para que, según Fran Celis, uno de los concursantes, “aprenda del resto de los compañeros”.

Celis, canario de nacimiento, aunque valenciano de adopción, lleva diez años trabajando con el cincel, la masa o la radial, todo tipo de materiales, el caso es, según el propio escultor, “hacer lo que te dicta el corazón”, y de este modo expresa en sus obras todo tipo de sentimientos, aunque su principal temática sea la de los abrazos.

De ahí que el boceto que presentó, junto a otros veintiocho aspirantes, converja en el abrazo de ambas generaciones para simbolizar el siglo al que hace referencia el certamen, en el que finalmente sólo quedan ocho escultores.

Otra participante es Irene Dorado, de Sevilla, para la que ganar el premio supondría “una oportunidad de pagarme el doctorado en Bellas Artes y poder enseñar, además de seguir con mi obra”, algo que para ella ha sido menos complicado, ya que su padre era pintor, y ha vivido el arte desde su más tierna infancia.

Sabe que es un camino difícil, pero según Dorado, “si te gusta lo que haces, no hay inconvenientes, ni siquiera en esta profesión”.

Uli Schwander, alemán afincado en Andalucía, cree que lo imprescindible a la hora de hacer escultura, ya sea con la “colorida y calurosa” piedra de Villamayor o con cualquier otro material, es “adecuar las obras al lugar en el que te encuentres, es decir, interactuar con el medio”.

Un medio que cada vez es menos favorable para vivir de algo tan bonito como es dar vida a algo muerto a través de las manos.