La pertinaz sequía se suma a los problemas de los ganaderos con un coste adicional

Las charcas permanecen vacías de un líquido elemento que el campo echa mucho de menos
El campo, que vive siempre con el inconveniente de ser un negocio al aire libre, cuenta con un nuevo coste adicional que sumar a unas arcas casi vacías como es el caso de la sequía, que afecta a los ganaderos de la provincia de Salamanca.

De hecho, que las charcas estén vacías, se ha convertido en una tónica habitual desde hace casi un año, por lo que los ganaderos deben sacar el líquido elemento de sondeos o pozos y luego trasladarla hasta la explotación donde tienen los animales.

Este transporte supone un gasto añadido para los profesionales del sector por tener que llevar el agua "y al precio que está el gasóleo, es casi inasumible para nosotros, pero es lo que hay", destaca Celestino Martín, ganadero salmantino.

Basta con 'echar cuentas' para ver lo que supone transportar el agua a la explotación. Con una explotación de 100 vacas y 100 ovejas y un gasta de 100 litros por vaca y 8 por oveja, las cuentas salen claras, perjudicando al ganadero.

Por el momento, el tiempo parece no dar una tregua y la ausencia de lluvias será la principal protagonista para perjuicio de un sector al que ya no le queda ni agua.