La patata salmantina fía su futuro a la Interprofesional

Asaja Salamanca se reúne para hablar de la Interprofesional (Foto: T. N.)

Esta primavera podría quedar constituida de forma definitiva la Interprofesional de la Patata, después del acuerdo alcanzado entre las organizaciones agrarias de Castilla y León, por lo que Asaja Salamanca ha dado a conocer algunos de sus puntos a los agricultores.

La sede de Asaja Salamanca ha acogido este miércoles, 2 de marzo a las 12 horas, una jornada sobre la Interprofesional de la patata para informar a los agricultores del estado en el que se encuentra la creación de la interprofesional en Castilla y León ante la inminente campaña de siembra. En ella han participado Juan Ramón Aguado, presidente de ASOPOCYL, Joaquín Antonio Pino, responsable de la patata en ASAJA Castilla y León, y Donaciano Dujo, presidente de ASAJA Castilla y León.

 

 

Los agricultores debaten sobre la Interprofesional (Foto: T. N.)

 

En este sentido, el presidente de Asaja Salamanca, Luis Ángel Cabezas, ha indicado que lo que se pretende con esta reunión es "poner en conocimiento del agricultor como se encuentra la Interprofesional, sobre todo, para organizar un poco el sector, las siembras, que tipo de patatas hay que sembrar, etcétera".

 

En dicha reunión se ha celebrado la puesta en macha de dicha interprofesional, "aunque hay que mejorar muchísimo a nivel de otros países, es el marco necesario para llegar a ofrecer al consumidor un producto de calidad y que se llegue a elaborar lo nuestro por encima de lo que viene de fuera, ya que la patata de Castilla y León merece la pena", añade Pino.

 

En España se consumen tres millones de toneladas de patatas, de las cuales cerca de un millón se producen en Castilla y León, otro millón en España y el resto se trae de Francia. "Lo que se trae de Francia tiene mucha peor calidad, es más caro y es el sobrante de dicho país", indica Donaciano Dujo.

 

Añade además, que la historia de la patata en España viene ligada a la subida y bajada de precios. "Esto hace que la rentabilidad del cultivo sea nula. El año pasado se pedían 0,18 céntimos el kilo, el año anterior estaba a 0,6 céntimos". Algo que no puede seguir así, se necesitan "contratos a largo plazo y seguridad para el joven agricultor y la medida para conseguirlo son las interprofesionales". "Esperamos sentar las bases de esta nueva medida y que que las patatas se puedan vender a 0,60 céntimos (para el productor, industrial...) y sea rentable para todos", concluye Dujo.