La 'otra' patronal, en trance de desaparición por irregularidades en sus estatutos

CONFAES impugna los estatutos de la nueva confederación y denuncia numerosas irregularidades en plazos y procedimientos. Si se declaran nulos, dejaría de existir y tendría que volver a empezar.

La pretendida nueva patronal de Salamanca podría durar muy poco si la justicia confirma que su constitución ha sido un proceso plagado de irregularidades que podría desembocar en su nulidad. Una situación que daría al traste con esta iniciativa, impulsada deprisa y corriendo por una serie de organizaciones que no habrían tenido ni el menor cuidado de cumplir con los requisitos legales. Esta es la tesis de la Confederación de Organizaciones de Empresarios Salmantinos (CONFAES), que ha denunciado el reiterado incumplimiento de plazos y la falta de documentación que invalidarían el proceso administrativo para dar a la otra confederación unos estatutos válidos.

 

CONFAES ha impugnado estos estatutos y sus representantes se han visto las caras este lunes en el juzgado con la defensa legal de la nueva confederación. Denunciados, los responsables de todas las organizaciones que forman en origen Empresarios de Salamanca. Y sobre la mesa un expediente que, según la confederación salmantina, está lleno de irregularidades. Una situación que pinta a esta asociación como una iniciativa con poco sustento: hace unas semanas se supo que se había constituido con 500 euros de capital y sede y personal prestados.

 

Según fuentes de la confederación, sólo una de la decena de organizaciones de la otra patronal habría sido capaz de presentar toda su documentación en regla. El resto habrían incurrido en errores e ilegalidades de todo tipo. Errores que invalidarían los estatutos de la otra confederación porque estaría sustentada en documentación irregular.

 

Por ejemplo, muchas de las asociaciones se han saltado sus propios estatutos a la hora de aprobar la pertenencia a Empresarios de Salamanca. Según los estatutos de cada asociación, una decisión de este calibre se debe someter a la asamblea, el órgano que reúne a todos los asociados, pero habría sido validada sólo por comités ejecutivos o directivas, lo que convertiría en nula la decisión porque no se habría consultado a todos los asociados. Además, y según las fuentes consultadas, son frecuentes los casos en los que el expediente administrativo confirma retrasos y entrega de documentación fuera del plazo requerido, entre otros errores.

 

Si la justicia admite las pruebas que presenta CONFAES, se podrían declarar nulos los estatutos de la nueva confederación al haberse tramitado de manera irregular. Y si esto ocurre, la nueva patronal dejaría de existir sólo unos meses después de haberse constituido. Esto daría al traste con algunas decisiones, como la de la Junta de otorgarle representatividad y tres vocalías en la nueva asamblea de la Cámara; y dejaría en muy mal lugar al Ayuntamiento de Salamanca y su alcalde, Alfonso Fernández Mañueco, que no ha ocultado su favoritismo por una confederación que no habría hecho bien sus papeles.

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