La oposición rechaza el 'paquete tóxico' de Mañueco para legalizar errores urbanísticos revisando el PGOU

La portavoz de Ganemos, Virginia Carrera, y el concejal Gabriel Risco.

La oposición rechaza de plano la revisión total del PGOU que Mañueco plantea como solución para El Corte Inglés. Se niegan a lo que califican de 'amnistía' a las malas gestiones: PSOE y C's aceptan la prórroga de 2 años, pero insisten en las compensaciones, y Ganemos se suma a la regularización por esta vía.

'Amnistía', 'apaño', 'deporte de riesgo', 'comodín'... la oposición no ha ahorrado calificativos a la propuesta 'estrella' de Fernández Mañueco para resolver el problema de la anulación de las licencias que equipos de Gobierno del PP concedieron a El Corte Inglés. La idea, revisar todo el Plan General de Ordenación Urbana para arreglar este problema, está en el informe técnico encargado, pero los grupos ven en ese punto el oportunismo del alcalde para meter 'debajo de la alfombra' todos los pleitos urbanísticos pendientes. Por supuesto, han dicho 'no' de manera unánime y tienen claro que la solución para por una modificación puntual y por el cálculo de las compensaciones.

 

De entre todas las definiciones que han utilizado los grupos de la oposición, probablemente la más gráfica ha sido la empleada por el concejal de Ganemos, Gabriel Risco: "el alcalde pretende hacer un paquete tóxico con todos los errores urbanísticos". En su definición, Risco ha aludido a la misma terminología que se empleó en su día para limpiar las cuentas de resultados de la banca de los activos vinculados al 'ladrillo' y también para las hipotecas 'subprime' origen de la crisis.

 

Ese 'paquete tóxico' está compuesto, en el caso de Salamanca, por aquellas gestiones urbanísticas fallidas por las que el Ayuntamiento ha sido condenado en los juzgados. Fundamentalmente, se trata de las licencias de El Corte Inglés, del hotel Corona-Sol y del parque de maquinaria. Cuestiones, especialmente las dos primeras, en las que se ha vulnerado la legalidad y que el Ayuntamiento pretende legalizar a pesar de que son manifiestamente irregulares. Y hacer un PGOU a medida de ellas es la salida más larga, pero la más segura.

 

 

LA TRAMPA DEL PGOU

 

Para que 'pasara el trago', el alcalde ha intentado vestir esta revisión del PGOU como la ocasión ideal para adaptar el planeamiento urbanístico de Salamanca a la realidad actual, es decir, la de un mercado inmobiliario que, ni de lejos, va a generar la construcción residencial prevista. El actual plan se aprobó en pleno 'boom' del ladrillo y adaptado a esos intereses, y sólo nueve años después de aprobado no es adecuado. Pero los grupos ven la intención de regularizar los entuertos urbanísticos por esta vía que, además, no es la idónea: el último se tardó en hacer casi 7 años y revisarlo ahora no llevaría menos de 3 ó 4, cuando la prórroga que se va a pedir es de dos.

 

Sin embargo, el alcalde puede ir olvidándose de esta opción. El PSOE ya manifestó este martes que Fernández Mañueco se ha dado cuenta de que el PGOU ha sido un desastre, pero que no por eso hay que cambiarlo, y menos como solución para el conflicto puntual de El Corte Inglés, "una amnistía urbanística". Este miércoles, Ganemos ha calificado la solución como "matar moscas a cañonazos" y que el alcalde sólo busca "irse de rositas" y convertir en legal lo ilegal. Para este grupo, lo que busca Mañueco con esta propuesta es confundir y mezclar las cosas. Por su parte, Ciudadanos ha calificado de "amnistía" recurrir a un cambio en el PGOU. "Que no cuente con nosotros", ha dicho su portavoz, Alejandro González.

 

 

PRÓRROGA Y COMPENSACIONES

 

En su lugar, PSOE y Ciudadanos se han manifestado a favor de pedir la prórroga de dos años que el equipo de Gobierno ya tiene preparada. Aceptarán la carta a la Junta que casi les obligó a firmar Mañueco el lunes, pero lo hacen únicamente "por responsabilidad": servirá para salvar posibles ejecuciones de sentencia que compliquen todavía más la situación. A Ganemos le parece una "huída hacia adelante" para ganar tiempo, "que es lo que quiere el alcalde para ocultar su incapacidad", dice Carrera.

 

En lo que sí coinciden todos es en la solución: pasa por las compensaciones. Para ello, apuestan por una modificación puntual, nada de revisar todo el PGOU, en el que se calcule el aprovechamiento concedido en forma de metros de edificabilidad, y que se compense el desfase. En esta solución se reconocería que el terreno ocupado es suelo no consolidado, justo lo contrario de lo que quiere el PP. 

 

El PSOE sigue hablando de compensaciones, necesarias para equilibrar el aprovechamiento hecho: al centro comercial se le concedieron 36.000 metros edificables a cambio de 3.600. Ganemos insiste, en esta línea, en que hay que calcular qué es lo que se ha patrimonializado para los grandes almacenes. Y Ciudadanos asegura que se ve "más a gusto" con una modificación puntual partiendo de la consideración de suelo no consolidado y de establecer compensaciones. Así que parece que los próximos pasos, con prórroga o sin ella, será la elaboración de esa modificación puntual, que calculan en meses.