La oposición pone la lupa sobre la calidad y ejecución de 150 millones de euros en contratos

El alcalde Alfonso Fernández Mañueco en una parada del bus urbano.

PSOE y Ganemos Salamanca imponen una nueva cultura de control de los contratos públicos que auditará si se cumplen y la calidad con la que se prestan. Se verificarán con frecuencia y se pedirá opinión a los ciudadanos sobre el servicio.

Igual que ha ocurrido con los procesos de contratación, la mayoría de la oposición en el Ayuntamiento de Salamanca va a propiciar un cambio sustancial en la cultura de gestión de otro asunto que el equipo de Gobierno tenía 'abandonado': el del cumplimiento de los contratos municipales. El reciente 'caso piscinas', el deterioro de Multiusos o las quejas sobre el bus, el servicio de ayuda a domicilio o los sempiternos retrasos en las obras pueden tener los días contados porque el nuevo sistema abarca los contratos en los que se ceden instalaciones municipales, los de obras y tres grandes contratos de servicios.

 

El giro en el modelo de control de los contratos va a ser radical. No sólo se va a verificar que las empresas respetan lo firmado para evitar nuevos casos como el de las piscinas municipales, sino que también se va a llevar a cabo toda una auditoría para comprobar no sólo que los contratos se cumplen, sino que los servicios son satisfactorios. Un control que va a afectar a los contratos más grandes del Ayuntamiento, jugosos acuerdos sobre los servicios públicos esenciales que suman más de 150 millones de euros a pagar en los próximos años o sobre todas las obras.

 

Así se va a ejecutar tras la reunión extraordinaria de la comisión de Contratación, celebrada este lunes, en la que los grupos municipales de PSOE y Ganemos Salamanca han llevado la voz cantante; estos dos grupos han defendido un mayor control y sus argumentos, como la necesidad de evitar más despilfarro, han sido contundentes. PP y Ciudadanos, más rehacios a un cambio importante en esta materia, han tenido que asumir el nuevo modelo. De hecho, el equipo de Gobierno se ha resistido todos estos meses y C's proponía un control más limitado que afectar sólo a los contratos más importantes.

 

Sin embargo, lo que se va a llevar a cabo es un control casi total con un punto novedoso: la vigilancia de la calidad con la que se prestan los servicios. Hasta ahora, y en los casos en los que se hacía, las empresas concesionarias se limitaban a dar cuenta del cumplimiento de los términos del contrato, pero lo que ha propuesto el PSOE es una auténtica auditoría a la calidad. Según fuentes socialistas, no se trata tanto de verificar que se cumplen los puntos de cada contrato, sino de que el servicio que se preste sea útil para el ciudadano. Un ejemplo: el bus urbano puede cumplir los kilómetros que marca su contrato, pero lo que se pide es que se ajuste a las demandas de los usuarios.

 

Para ello, el PSOE ha propuesto que a la hora de valorar una obra o de analizar la renovación de un contrato se incluya una valoración por parte de los vecinos que sean usuarios o estén afectados para verificar la calidad del servicio.

 

 

CONTROL TOTAL

 

Además, el sistema va a ser muy completo y afectará a obras, servicios... Para empezar, se vigilarán los contratos en los que haya cesión de instalaciones municipales, como ocurre con las piscinas, el Multiusos o la ciudad deportiva de La Aldehuela.

 

Por otro lado, el sistema de control comprobará los contratos de obrasimporte de adjudicación e importe final del coste del contrato; si ha habido modificaciones del proyecto y en caso afirmativo, causa e importe y, por último, plazo previsto y real de ejecución de las obras. Se trata de saber cuánto le cuestan a los salmantinos las diferentes obras al finalizar su ejecución y de acabar con sobrecostes y retrasos.

 

Además la comisión, también por unanimidad, ha aprobado encargar informes de seguimiento sobre tres contratos de gestión de servicios concretos, relevantes por su importe, por su trascendencia en la ciudad y los barrios y por su incidencia social. Estos contratos sobre los que se empezará el seguimiento de su ejecución son: transporte urbano (autobuses), doce años a 12 millones de euros; limpieza viaria  y el servicio de Ayuda a Domicilio (7 millones de euros en dos años).

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