La oposición le pide a Mañueco apoyo a los trabajadores de IFESA despedidos sin cobrar

Los trabajadores de IFESA protestaron en el pleno de la Diputación este lunes. Foto: F. Oliva

Los tres grupos, PSOE, Ciudadanos y Ganemos, acuerdan una moción conjunta para pedirle al Ayuntamiento una solución para que los trabajadores despedidos cobren o sean readmitidos. El consistorio votó a favor en su día de evitar que IFESA siguiera organizando Agromaq.

Los tres grupos de la oposición, PSOE, Ciudadanos y Ganemos, presentarán este viernes una moción conjunta en la que piden el apoyo institucional del Ayuntamiento de Salamanca a los trabajadores de IFESA que fueron despedidos al terminar julio con seis nóminas sin cobrar y sin indemnización ni certificado para el desempleo. De este modo, la oposición en pleno le pide a Fernández Mañueco que, como alcalde de una de las instituciones con parte en la institución ferial (tiene el 25%), busque una solución para que los trabajadores afectados por la disolución de IFESA perciban los salarios que se les deben y que, en la medida de lo posible, vuelvan a integrar la plantilla que organiza la feria, ahora Salamaq, bajo el mando de la Diputación.

 

Los trabajadores afectados han protestado esta semana en el transcurso del pleno de la Diputación de Salamanca, otra de las instituciones que forman parte de IFESA (tiene otro 25%), y con la que colaboraban cuando la feria agropecuaria de septiembre la organizaba la institución ferial bajo el nombre de Agromaq. Los grupos de la oposición en La Salina le han pedido también a su presidente, Javier Iglesias, lo mismo que le piden ahora en el Ayuntamiento a Fernández Mañueco; sin embargo, el vicepresidente Carlos García Sierra, representante en IFESA de la Diputación, dijo no tener una solución para la situación de los trabajadores y el presidente Iglesias se negó a escuchar a los trabajadores presentes en el salón de plenos.

 

La Diputación de Salamanca impulsó en octubre de 2013 que IFESA no inscribiera la feria Agromaq, por lo que no podía celebrarse, con lo que dejaba a la institución sin su principal cometido y fuente de financiación. Además de proponerlo, la Diputación logró el voto a favor del Ayuntamiento, Caja Duero y la abstención de la Cámara Agraria para hacerlo; en contra votaron Cámara de Comercio y Confaes. Esto dejó paralizada la institución durante todo el año siguiente, en el que no pudo participar en la organización de Salamaq. Al no tener actividad, se forzó su disolución a la que el resto de socios tuvieron que acceder, no sin reticencias porque consideraban que la decisión de no celebrar la Agromaq daño a la sociedad, por lo que quienes votaron a favor incurrirían en responsabilidades.