La oposición fuerza al Ayuntamiento a usar un registro de proveedores para evitar el 'amiguismo' en los contratos municipales

Los concales García Carbayo y Fernando Rodríguez, responsables de contratación.

Los grupos de la oposición fuerzan al equipo de Gobierno a asumir cambios en los contratos menores y el procedimiento negociado sin publicidad, fuente de las sospechas de corrupción. El PP se ha opuesto y defiende el actual sistema.

Los grupos de la oposición han conseguido hacer efectivo un principio de cambio para lograr más transparencia en las contrataciones del Ayuntamiento de Salamanca, muy cuestionadas en los últimos años por el hecho de que muchas obras caen en unas pocas manos y parece que son un coto cerrado de empresas que, luego, aparecen en informaciones periodísticas vinculadas a la supuesta financiación irregular del PP. Se ha dado un primer paso aprobando la moción de Ganemos para establecer la contratación a través de un registro de proveedores y otro de licitadores, que asegurarán que la participación sea abierta.

 

Ganemos, PSOE y Ciudadanos han pactado en los últimos días poner fin a una de las señas de identidad de 20 años de contrataciones bajo sospecha, con lo que no se esperaba mucho más recorrido en el pleno, donde la iniciativa contaba con la mayoría de los votos que corresponde a los grupos de la oposición. Todos consideran que la moción "es un paso en la buena dirección" y que mejorará el funcionamiento de las contrataciones.

 

El concejal del PP, Carlos García Carbayo, ha replicado no obstante que la moción "pone en peligro la supervivencia de las pequeñas empresas de la construcción de Salamanca", que además no es necesaria y que tiene, según el PP, la opinión en contra de la asociación de empresarios de la construcción. García Carbayo asegura que muchas obras se han adjudicado en los últimos tiempos por el precio más bajo, invitando a 5 empresas en lugar de a tres. "Algunos de ustedes hablan de abuso de estos procedimientos, pero no suponen más del 20% de la contratación, y las adjudicaciones abiertas se las llevan las empresas grandes y de fuera", ha asegurado García Carbayo.

 

El concejal ha defendido el uso de este sistema de contratación porque la gran mayoría de adjudicatarias son salmantinas y las obras se reparten entre una docena de empresas. Lo que obvia García Carbayo es que un ramillete muy reducido se reparte la parte más grande del montante total de contratos.

 

El concejal del equipo de Gobierno ha calificado de "barra libre" abrir las contrataciones a un registro de proveedores porque considera que es "el acta de defunción de las empresas salmantinas", que abre el campo al intrusismo profesional y que no se puede llamar a todas las empresas a todas las obras. "Las empresas hacen buenas obras, nos ofrecen bajas y lo hacen bien, y llegan ustedes con un registro", ha criticado, "sin pies ni cabeza que están ustedes proponiendo", que ha calificado de "disparatada".

 

El concejal de Ganemos Gabriel Risco ha calificado de alarmista al concejal del PP. Y ha explicado que fueron precisamente las asociaciones de empresarios las que pidieron un registro de este tipo. Risco ha calificado de demagogia decir que se acaba con las empresas locales. "Es mejor utilizar el dedo del concejal delegado permanentemente", ha replicado, al tiempo que ha explicado que un registro no va en contra de ninguna empresa local y que posibilita más competencia.