La oferta turística aumenta con la apertura del albergue municipal

Ubicación. La nueva instalación se encuentra en las antiguas casas anexas a la fábrica de harinas La Concha.
MONDRIÁN / DAVID RODRÍGUEZ
Ha costado, mucho más de lo deseado, pero por fin ha abierto sus puertas en Miróbriga el albergue municipal juvenil, que recibe el nombre de La Concha. Esa denominación, como no podía ser de otra forma, se lo da el lugar donde está ubicado, en las casas anexas a la que fuera antigua fábrica de harinas del mismo nombre. Para poner en marcha este albergue, se han rehabilitado estas casas, trabajo que ha sido realizado durante toda la última década por los alumnos que han pasado por los sucesivos talleres de empleo de la ciudad.

En el día de ayer tuvo lugar la inauguración oficial, con la visita que realizaron a las instalaciones el alcalde de Ciudad Rodrigo, Javier Iglesias, varios miembros de la Corporación Municipal, y representantes de otras entidades, como Afecir o Adecocir. Además, también comprobaron el resultado de su trabajo los alumnos de los talleres de empleo. Como resaltó Javier Iglesias, el nuevo albergue, supone “un complemento a la oferta turística, pero también de ocio y social de la ciudad”. La empresa mirobrigense que se ha quedado con su gestión, Macoke Industrial Eventos e Infraestructuras desarrollará un programa de actividades, que será, según Iglesias, “un granito más en la dinamización turística de la ciudad”.

El fin fundamental del albergue es que sea un punto de alojamiento, en especial para un público joven que sólo quiere una cama para dormir, y no le importa no tener los servicios de un hotel. Así, por ejemplo, para el próximo Carnaval, el albergue tiene sus plazas totalmente cubiertas por jóvenes. De momento, el albergue La Concha cuenta con dos pabellones de alojamiento, cada uno de ellos con 30 plazas. Estos pabellones reciben el nombre de los dos lugares que quedan uno a cada lado del albergue: La Muralla y Río Águeda. En ellos, las camas están distribuidas en literas, y cuentan con los preceptivos aseos para chicos, y chicas, y para personas discapacitadas. La capacidad del albergue aumentará en el futuro, ya que aún se está trabajando en un tercer pabellón, e incluso habrá un cuarto, en un espacio donde todavía no han comenzado las obras.

El albergue cuenta con cocina y restaurante propios, que no serán de uso exclusivo para los alojados en la instalación. Es decir, cualquier persona externa podrá ir allí a comer o cenar. El comedor tiene capacidad para 120 personas, y si fuera necesario, para grandes eventos, se podría montar otro para 144 comensales en el salón multiusos del albergue. Este espacio, diáfano actualmente, podrá usarse para cualquier actividad. Además, hay una ludoteca infantil, que estará funcionando permanentemente.

Anexo a lo que es el albergue en sí, aunque gestionado por la misma empresa, se ha creado un alojamiento al estilo rural, con capacidad máxima de 10 personas. Todos los espacios están decorados con fotografías de la ciudad, y también de grabados del yacimiento de Siega Verde.

Con la puesta en marcha del albergue, y en palabras de Javier Iglesias, el Ayuntamiento quiere cubrir, al igual que con el cámping municipal “aquellos nichos turísticos que no trabajan los hoteles y casas rurales de la ciudad”. Los mirobrigenses que quieran conocer las instalaciones del albergue, pueden visitarlas en el día de hoy en la segunda jornada de puertas abiertas que se ha organizado.