La obra de teatro "Así es, si así fue España: De los Trastámara a los Austrias" llega a Salamanca

(Foto: Patricia Hernández)

Protagonizada por Verónica Forqué, Juan Fernández, Joaquín Notario y José Manuel Seda, la función se celebrará mañana 3 de julio, a las 23:00 h en el Patio Colegio Fonseca.

Manuel Heras, director de Servicios de Actividades Culturales de la Universidad de Salamanca, Andrea D'Odorico, productor de Así es, si así fue España: De los Trastámara a los Austrias, y el reparto de la misma, Verónica Forqué, Juan Fernández, Joaquín Notario y José Manuel Seda, han presentado dicha obra en rueda de prensa, la cual tendrá lugar mañana, 3 de julio, a las 23:00 h en el Patio Colegio Fonseca.

 

Así es, si así fue España: De los Trastámara a los Austrias, es una comedia humanística que narra la historia de la creación de un Imperio en un texto firmado por Juan Asperilla, para el cual tuvo que recurrir a Lisboa, ya que una parte del mismo se desconocía en España, al no haberse editado nunca en nuestro país. Además de comedia, es "una bofetada a la historia oficial, debido a que en ella también se ofrece la visión paralela, aquella que fue contada por el vulgo", según palabras de D'Odorico. 

 

La obra, que fue estrenada en Cáceres el pasado mes de junio, obtuvo "una muy buena acogida", que se repitió en la siguiente función llevada a cabo en Alcalá de Henares, donde hubo "muchos silencios y aplausos", sostiene Verónica Forqué. Quizá el éxito se deba a que los espectadores se ven reflejados en ella, debido a "que las cosas no han cambiado demasiado, lo que es deprimente" continúa la actriz. "La impunidad del poder y el sometimiento brutal del pueblo existía en el siglos XIV y sigue existiendo en el siglo XXI" añade Juan Fernández.

 

Por otro lado, la obra mezcla la lectura dramatizada y la interpretación propiamente dicha, por lo que los cuatro protagonistas, que interpretan a un total de 39 personajes, además de actuar, llevan a cabo una lectura, una especie de convención para hacer un distanciamiento entre los distintos personajes, puesto que los actores no se desprenden en ningún momento del traje. El reparto también interactúa de forma directa con los espectadores, quienes no necesitan conocer la historia para disfrutar de la pieza.