La nueva PAC será más ecológica pero no concreta la financiación

Comisario. El comisario europeo de Agricultura sólo habla de una reforma más “verde, más equilibrada y más justa”. Futuro. La nueva norma se aplicará en 2014 tras una dura negociación en el Parlamento
agencias
La Comisión Europea (CE) desveló ayer su esperada propuesta para reformar las ayudas de la Política Agrícola Común (PAC), en la que se inclina por aumentar las exigencias medioambientales desde 2014 para incentivar a los productores a que sean más ecológicos.

El Ejecutivo comunitario hizo públicas las “grandes líneas” que quiere seguir en la revisión de la PAC que se aplicará en 2014 (una vez que acaben los actuales presupuestos de la UE) con un documento que plantea cambios en el reparto de subsidios, pero que deja muchas incógnitas, especialmente sobre su financiación.

La propuesta abre oficialmente los debates para la reforma de la PAC, pero hasta julio de 2011 la CE no aprobará el proyecto legislativo que deberán negociar los ministros de la UE y el Parlamento Europeo (PE), con vistas a aprobarlo en 2012.

El comisario europeo de Agricultura, Dacian Ciolos, ha querido empezar a sentar las bases, pero consciente de que la PAC dependerá de las decisiones generales sobre el presupuesto de la UE a partir de 2014, por lo que su propuesta está aún muy abierta, especialmente en los criterios de la distribución de las ayudas. Los objetivos son una PAC “más equilibrada, más verde y más justa” y que garantice la producción de alimentos, la lucha contra el cambio climático y el mantenimiento de las zonas rurales, según Ciolos.

La PAC absorbe un 40% de los fondos comunitarios, y en 2009 supuso para la UE 59.799,6 millones de euros, con España como tercer beneficiado, con 7.487 millones.

Ciolos insistió en que no quiere que la PAC se “revolucione” sino que “evolucione”, en un tono mucho más conciliador que otros antecesores suyos en la CE, que años atrás hablaban de mercado y de liberalización, antes de la actual crisis.

Pero la CE alerta de la necesidad de cambiar la manera de repartir los pagos. Ahora, las primas se otorgan por hectárea o por explotación, según unas referencias históricas.

La ayuda estaría compuesta, por una parte, por una prima fija uniforme para una región o un país y tendría otra parte que se concedería vinculada a que el productor o el ganadero cumpla unos “servicios” al medio ambiente (no está claro si la unidad sería la hectárea).

Como ejemplo de tales requisitos ecológicos, la CE cita la conservación de pastos, la rotación de cultivos, el barbecho ecológico o la reserva de zonas para fauna y flora.

Por otra parte, la CE pretende igualar el trato a los agricultores de los antiguos y de los nuevos países de la UE, pero si a simple vista esto hace temer menos dinero para España, en la práctica no se puede saber, porque los criterios finales están abiertos.

Ciolos manifestó que la reforma “no significa que vayan a reducirse las subvenciones que reciben todos los españoles y a aumentar las de todos los polacos”. Otra idea que vuelve y que no fructificó en anteriores reformas es limitar las subvenciones que cobran los terratenientes; en este caso la CE la incluye matizada, porque dice que antes que fijar un tope tendría en cuenta los empleos de la explotación. Los ministros de Agricultura de la UE se pronunciarán sobre la propuesta de la PAC en su reunión del día 29.

Ante esta reforma, la consejera de Castilla y León, Silvia Clemente cree que “no se puede seguir cargando a los agricultores y ganaderos de compromisos ambientales” con la PAC. Señaló que el borrador incluye cuestiones con las que el Ejecutivo autonómico no está de acuerdo, y mostró su rechazo a la puesta en marcha de una tarifa plana, ya que, a su juicio, “España perdería con este tipo de tarifa” por la variedad agrícola existente en el país. Por ello, reiteró que es necesario incentivar a cada agricultor y ganadero en función de los costes de producción que asuman.