La niña de Valladolid encontrada en Palencia pasó dos noches con una amiga que engañó a la Policía

El final feliz de la desaparición de Ana María Martínez tiene un componente de chiquillería y otro de engaño. La niña de Las Delicias que desapareció el jueves estuvo dos noches en casa de una amiga, entre Valladolid y Palencia.

La amiga en cuestión estuvo en connivencia con su padre, ya que ambos negaron a la Policía que Ana María se encontrase con ellos. Fueron dos noches. La primera en Valladollid, en casa del padre, y la del viernes en Palencia, donde vive la madre de la amiga que además regenta un bar.

 

El movimiento de la familia de Ana María, a través de las redes sociales, dio sus frutos y la Policía dio con el paradero de la niña este sábado a las 18.30 horas en Palencia. Desde allí se pudieron en contacto con Valladolid para aclarar la situación.

 

Ana María fue vista por última vez en el parque de La Paz, en el barrio de Las Delicias. Al parecer hubo una discusión con la amiga, pero no era cierto. La joven de Valladolid quería estar con su amiga y eso la llevó a ocultar su paradero, pero también su amiga y el padre de ésta negaron a la Policía saber nada del paradero de Ana María cuando había estado con ambos.

 

Ahora la familia de Ana María se plantea algún tipo de acción contra ambos por ocultación a la Policía, pero antes prefieren poner todo en cuanto a "hablar con Ana, que nos de explicaciones y después ya veremos".

 

Rebeca, la hermana de Ana María, lamenta las molestias que ha causado su movimiento a través de las redes sociales pero pide comprensión ante la alarma que supuso la desaparición de su hermana este jueves.