La muerte del general Prim, un enigma todavía por resolver

Aitor Curiel (izquierda) junto al vicepredente de la Real Academia de Farmacia de Castilla y León, Alfonso Domínguez

El investigador Aitor Curiel, que ha impartido una conferencia en Salamanca, confía en encontrar la “prueba científica” que aclare definitivamente la muerte del general Prim

 

El doctor Aitor Curiel, decano de Criminología de la Universidad Isabel I y médico especialista en Medicina Legal y Forense, ha mostrado su deseo de retomar las investigaciones sobre la muerte del general Prim para dar con la prueba científica que aclare definitivamente las causas de su fallecimiento.

 

Antes de impartir una conferencia, titulada 'La autopsia del general Prim', en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Salamanca, ha señalado que, más allá de los “18.000 folios de sumario”, todavía “hay cosas por hacer” en el estudio de un episodio importante de la historia de España, el magnicidio del militar y político liberal.

 

Aitor Curiel ha explicado que la investigación “está inconclusa” y que espera que, una vez pase el bicentenario del nacimiento de este personaje, los investigadores puedan volver a trabajar con “más tranquilidad” sobre las causas de la muerte.

 

En esta línea, el decano ha señalado que él formó parte del primer grupo de trabajo que estudió la momia de Prim y que, después de esta parte, junto al análisis de las circunstancias históricas y de otros apartados como su berlina o la ropa que llevaba, la hipótesis histórica del atentado es la que se impone, y no la del estrangulamiento.

 

No obstante, a pesar de que se decanta por esta versión, el investigador ha reseñado que, aunque sería excepción que hubiese muerto sin lesiones en el cuello, no hay una prueba científica que lo descarte en su totalidad.

 

Estas son algunas de las opiniones de Curiel, que ha mostrado antes de impartir una conferencia organizada en Salamanca por la Real Academia de Farmacia de Castilla y León.

 

En la conferencia ha desgranado la investigación realizada alrededor del magnicidio del general Prim, que tuvo lugar el 30 de diciembre de 1870 en la madrileña Calle del Turco.