La mitad de las prescripciones de antibióticos en España son 'inadecuadas'

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España se sitúa entre los cinco países europeos con mayor consumo de antibióticos y en el segundo puesto en cuanto a ventas de antibióticos veterinarios. Sólo en 2014 se prescribieron 31,5 millones de envases de antibióticos con receta en el Sistema Nacional de Salud (SNS).

Entre el 40 y el 50 por ciento de las prescripciones de antibióticos que se realizan en los servicios de Atención Primaria y hospitalaria son "inadecuadas", según han informado fuentes del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad con motivo de la celebración de la jornada del Día Europeo para el uso prudente de estos medicamentos.

 

De hecho, España se sitúa entre los cinco países europeos con mayor consumo de antibióticos y en el segundo puesto en cuanto a ventas de antibióticos veterinarios. Sólo en 2014 se prescribieron 31,5 millones de envases de antibióticos con receta en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Todo ello, a pesar de que es uno de los doce países europeos que disponen de un Plan Nacional para reducir el riesgo de resistencia a estos fármacos.

 

Además, según cifras de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), casi la mitad de los pacientes hospitalizados recibe estos fármacos y uno de cada cuatro españoles los han tomado durante el último año.

 

Un elevado consumo que se convierte en una "preocupación" cuando se conocen multitud de estudios científicos que alertan de los peligros que conlleva un uso inadecuado de los mismos. Y es que, dos de cada tres españoles piensan, de forma "equivocada", que los antibióticos son activos frente a la gripe y el 8 por ciento de la población reconoce que los consume sin prescripción o receta médica.

 

"La gente se piensa que se puede tomar un antibiótico cuando se tiene un resfriado. Hay que desterrar estos mitos porque ayudan a que las bacterias desarrollen resistencias provocando un efecto muy peligroso en la salud y un impacto evidente sobre la seguridad de la población y sobre la propia economía", ha aseverado el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, durante la inauguración del encuentro.

 

En concreto, el uso inadecuado de los antibióticos acelera la aparición y la propagación de bacterias resistentes, las cuales van creciendo y multiplicándose inexorablemente a la vez que transmiten a otras los mecanismos de resistencias. De esta forma, las bacterias pueden diseminarse y causar infecciones frente a las cuales los antibióticos ya no son eficaces y, lo que es peor, "no lo van a volver ser".

 

PUEDEN PROVOCAR LA MUERTE DEL PACIENTE

 

Estas resistencias pueden incluso provocar la muerte del paciente, tal y como lo ha explicado el director de la Unidad de Innovación del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, Julio Mayol, quien ha alertado de que infecciones que antes "eran leves" actualmente se están convirtiendo en "graves" porque no hay tratamientos antibióticos adecuados como consecuencia del uso inadecuado de los mismos.

 

"Durante años hemos estado utilizando antibióticos para tratar enfermedades importantes, infecciosas, que hoy en día también se usan para patologías que no ningún sentido utilizarlos como gripes o resfriados. Este uso incorrecto, presionado muchas veces por el miedo a tener una complicación, ha llevado a que en nuestros hospitales encontremos pacientes con bacterias resistentes que provocan un aumento del riesgo cuando tenemos que operarles", ha aseverado el experto.

 

Y es que, prosigue, durante una operación se ponen en riesgo todos los órganos internos como consecuencia de que las bacterias pueden llegar al interior y diseminarse, lo que se conoce como sepsis. Estas infecciones son las que necesitan un tratamiento antibiótico, pero cuando hay bacterias resistentes es "muy difícil" detener dichas infecciones, poniendo en peligro la vida del paciente.

 

De hecho, según el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) y la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés), cada año mueren en Europa 25.000 personas como consecuencia directa de infecciones por bacterias multirresistentes a los antibióticos, que además generan un impacto económico de 1.500 millones. Además, se prevé que si no se frena la tendencia "creciente" de este problema, en 35 años la cifra de muertes por esta causa podría alcanzar las 390.000 muertes al año, lo que en España supondría unas 40.000.

 

PLAN NACIONAL DE RESISTENCIA A LOS ANTIBIÓTICOS

 

A pesar de estas cifras, y con el objetivo de mejorarlas, la directora de la AEMPS, Belén Crespo, ha informado de que se han modificado en España 1.000 formatos de antibióticos desde 2012 para ajustar las dosis al tratamiento que necesita el paciente.

 

Una de las medidas incluidas en el Plan Nacional de Resistencia a los Antibióticos que, según ha recordado Crespo, está estructurado en seis líneas estratégicas: vigilancia, control, prevención, investigación, formación y comunicación.

 

Así, se han consensuado indicadores cuantitativos y cualitativos comunes para la recogida de datos de consumos de antibióticos en Atención Primaria, se han elaborado recomendaciones de prescripción excepcional en salud animal y un listado de pruebas de diagnóstico rápido disponibles como herramienta de ayuda a la prescripción tanto en salud humana como animal.

 

También, ha informado Crespo, se ha definido la estructura de equipos de optimización de uso de antibióticos en hospitales y Atención Primaria, y se han identificado todos los planes en marcha relacionados con la aparición y diseminación de resistencias a los antimicrobianos.

 

"El Plan Nacional está avanzando de forma importante y consiguiendo poner de acuerdo a muchas personas con distintas responsabilidades", ha aseverado Alonso, para destacar la importancia de la cooperación internacional y recordar que el propio presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, ya ha considerado a este asunto como una "prioridad sanitaria nacional".