La misma piedra, el mismo muro

La Unión Deportiva Salamanca cierra 2010 de la peor manera posible. Una derrota por la mínima en Vigo, el tercer tropiezo consecutivo, certifica la peor racha liguera de los unionistas tras un encuentro donde los de Cano se vieron superados en el primer periodo por uno de los favoritos al ascenso como es el Celta, recibiendo el aldabonazo de un gol psicológico en el último suspiro del primer periodo. Pudo reaccionar el equipo castellano cuando el Celta se quedó con diez en los primeros compases del segundo acto, pero faltó profundidad, acierto y sobraron algunas decisiones arbitrales dudosas.
Teresa Sánchez

Cuarta derrota fuera de casa para la Unión, que cierra el año fuera de las plazas de fase de ascenso y de nuevo enfadada con los arbitrajes, pues el trencilla se comió un penalty céltico en el segundo periodo que pareció claro por manos de un defensa local.

Desde los primeros compases quedaron claros los roles en este primer acto. El Celta empezó a triangular en la zona ancha, dominando posesión y campo ante un Salamanca que se pretrechaba en su zona de zagueros, buscando las contras. A los diez minutos, gol anulado al local Quique de Lucas por fuera de juego tras una bella acción de Álex López. El ferrolano probó con un buen disparó después, pero Biel Ribas atajó con una buena intervención.

Los celestes dominaban con autoridad al Salamanca, que apenas podía contener las acometidas de los vigueses. A los 19 minutos, David Rodríguez remataba de cabeza fuera en una nueva ocasión para el Celta. Por momentos, los de Paco Herrera encerraban en su parcela a los charros, llegando bien a los tres cuartos de campo.

Aguantaba bien el Salamanca en defensa. A los 21 minutos, buen cabezazo de David a la salida de un córner y paradón de Biel Ribas, una muralla. Trashorras remató alto poco después tras otra gran jugada ofensiva de los gallegos. La posesión era monopolio de un Celta que estaba volcado pero desafortunado en la finalización. Pero cuando los localesa parecían bajar un poco el pistón en el tramo final, en el minuto 44 llegaba el gol. David Rodríguez conectó con Roberto Trashorras, quien aguantó a su marcador, regateó al siguiente y cruzó a las mallas ante Biel Ribas. David Rodríguez perdonaba el dos a cero en el primer minuto del segundo periodo, pero el partido se redecoraba a los cuatro minutos. Ander Murillo, ya con una tarjeta, tocaba con la mano y se iba al vestuario con dos amarillas después de ver una roja muy protestada por la grada.

El encuentro variaba del todo, los locales en inferioridad y chispazo de moral para los charros. Sergio Ortega sustituyó a Trashorras para retener, y el Salamanca empezó a dominar el balón y el encuentro. Los celestes se aplicaron en defensa y salieron a la contra cuando había ocasión. David Rodríguez remató alto a los quince minutos tras recortar a su marcador. El Salamanca dominaba ahora, aunque sin crear excesivo peligro sobre la portería de Falcón, muy seguro en sus escasas intervenciones. Juanjo estuvo a punto de lograr el empate pero su disparo, cuando lo tenía todo a favor, se marchó ligeramente desviado. También se le marchó a Yuste un cabezazo tras saque de esquina.

Con el paso de los minutos, el dominio de los de Óscar Cano se fue acentuando, igual que el cansancio de los vigueses. Aún así, De Lucas lanzó una falta lejana a los 26 minutos que bien pudo suponer la sentencia: El balón acabó en el larguero. El infortunio volvió a golpear a los célticos. El Salamanca movía el cuero con paciencia en busca del hueco en la zaga celeste, pero la polémica centró el tramo final, con un posible penalti de David Catalá por manos, y con una roja excesiva a Yuste que igualaba las fuerzas por una entrada que pudo ser sólo amarilla. El encuentro moría con el uno a cero y la Unión Deportiva Salamanca no echa el telón al año de la mejor manera posible.