La mesa de cereales, un acuerdo imposible

Tendencia a la baja de los cultivos con posturas enfrentadas entre las partes

No hay acuerdo, ni parece que lo habrĂĄ... al menos por el momento. AsĂ­ se desprende cada semana de la celebraciĂłn de la mesa de cereales. Ni la ausencia del presidente de la mesa (en una reuniĂłn de diputados) aplacĂł los ĂĄnimos de los profesionales que defienden a ultranza sus posturas, con diferencias abismales.

Tal es asĂ­ que para el inicio de la cotizaciĂłn del trigo panificable hubo diferencias de mĂĄs de 20 euros, pidiendo los agricultores entre 210 y 212 euros por tonelada y los compradores entre 190 y 195, para una decisiĂłn final fijada desde presidencia de 206 euros, valor demasiado elevado para unos y corto para otros. Algo parecido ocurriĂł con el trigo para pienso, con opiniones frontales y pensamientos muy diferentes, y con una fijaciĂłn final del precio de 196 euros por tonelada.

La cebada tambiĂŠn cotiza a la baja debido a la escasa cantidad que queda en la tierra por cosechar y a que la demanda supera a la oferta; por ello, se optĂł por un descenso de sesis euros, hasta los 179 euros por tonelada. Avena y centeno sufrieron decisiones distintas; el primer cultivo comenzĂł su cotizaciĂłn a 175 euros mientras que el segundo aĂşn se dejĂł sin cotizar. Y en cuanto al maĂ­z, pese a ser el cultivo mĂĄs fuerte y estable, tambiĂŠn cotizĂł a la baja, cinco euros, hasta alcanzar los 252 euros, valor aĂşn elevado.

Por Ăşltimo, la paja tambiĂŠn iniciĂł su periodo de cotizaciĂłn a un precio de 30 euros que sĂ­ satisfizo las necesidades de los agricultores y de los compradores en el inicio de la campaĂąa de la paja en la provincia de Salamanca.

Mesa de ovino
Por otro lado, el ovino fijĂł la cotizaciĂłn de la semana con opiniones contrarias, una vez mĂĄs, aunque no dieron lugar a mucha polĂŠmica en la celebraciĂłn de la mesa. De este modo, todas las categorĂ­as de lechazo aumentaron su valor en 0,20 euros, por la subida de 0,10 euros en los corderos, repitiendo las ovejas de sacrificio y vida. No obstante, los compradores pidieron una repepticiĂłn y los ganaderos una subidas mĂĄs elevada.