La matanza tradicional sirve de eje a una fiesta de artesanos y artistas

La plaza del Buen Alcalde acogió ayer la Feria de Botijeros, organizada por el Ayuntamiento. La mañana fue soleada, aunque muy fresquita, pero esto no influyó para que cientos de mirobrigenses participaran de esta celebración que continúa teniendo como centro de interés la matanza tradicional del cerdo, así como los trabajos artesanos y la cultura tradicional, con la presencia de tamborileros que animaron la jornada y dieron al mismo el ambiente típico de esta tierra.
Ángel S. Peinado

La jornada ferial comenzó muy temprano con la matanza del cerdo al estilo tradicional, donado, como en anteriores ediciones por Juan Manuel Criado. Matarifes profesionales y los integrantes de la Asociación El Botón Charro de Miróbriga fueron los encargados de dar vida a este ritual que aunque se mantiene en algunos pueblos de la comarca, a mucha gente todavía les resulta lejano y a los más jóvenes, desconocido.

El alcalde de la ciudad, Javier Iglesias, acompañado por el concejal delegado de Ferias, Ignacio Hernández y los diputados provinciales, Manuel Rufino García y Marcelino Cordero, así como casi todos los concejales del grupo Popular y los ediles socialistas José Manuel Mangas, Arancha Lerones y José Prieto, realizó un recorrido por el recinto ferial. La comitiva visitó los puestos artesanos, tanto del gremio de la alimentación, como los de pintores, escultores y otros oficios artesanales que, sin duda, dieron mayor realce a este evento. Las autoridades locales y provinciales degustaron también los productos típicos de la matanza.

No faltó el toque satírico y crítico a la situación de crisis actual a través de una parodia interpretada por la alcaldesa de la Águedas, Rosario Pérez, con vestimentas harapientas y empujando un carro repleto de chatarra y pieles. Rosario se paseó por la plazuela del Buen Alcalde dejando constancia de lo que puede provocar la crisis.

También hay que destacar que los puestos que mayor interés despertaron fueron los de alimentación como dulces, pan o quesos artesanos.  También un puesto de Boada en el que se ofrecía una muestra de pequeños carros de labranza, realizados de forma artesanal, fue una de las atracciones de la feria. La jornada concluyó con el sorteo en directo de dos lotes de productos cárnicos de la matanza, compuestos por un jamón y un lomo.