La Marcha teresiana recorre los parajes de la comarca de Peñaranda

En Aldeaseca de la Frontera tuvo lugar la tradicional comunión de los higos

Cantalapiedra, Palaciosrubios, Zorita, Aldeaseca o la Nava son algunas de las localidades por las que trascurrrió esta Marcha de camino a Alba de Tormes, en una ruta que rememora el último viaje de Santa Teresa de Jesús desde Medina del Campo y hasta Alba de Tormes

La edición de este año de la Marcha teresiana ha estado marcada por el fallecimiento de su promotor Eladio Briñón, quien comenzó a hacer esta ruta hace treinta y tres años  junto al hoy vicario general de la Diócesis, Florentino Gutiérrez, y tras haber tenido un sueño relacionado con Santa Teresa de Jesús. 

 

Desde el año 1981, la Marcha teresiana rememora desde el día 17 y hasta el 20 de septiembre, el último viaje de la santa abulense desde Medina del Campo y hasta la villa ducal. En ese viaje, los peregrinos recorren los caminos entre El Campillo, Carpio o Fresno el Viejo, hasta llegar a Cantalapiedra, donde tras la celebración de la Palabra y un acto teresiano en la capilla de las Madres Clarisas, se dirigen al Pinar de Palaciosrubios donde saludaron a los amigos de Villaflores y Poveda, antes de descansar en la localidad beleguina. 

 

El viernes celebraron la Palabra en Zorita, y en Aldeaseca el perdón. Además, tuvo lugar la tradicional comunión de los higos, antes de dirigirse a la Nava de Sotrobal donde celebraron la eucaristía y descansaron. 

 

En la última jornada, esta marcha recorrió los caminos entre Coca de alba, Peñarandinlla, y Garcihernandez, antes de llegar a Alba de Tormes