La marcha de Cabero devuelve al PSOE salmantino al año 2010

Fernando Pablos y Enrique Cabero, los dos últimos candidatos del PSOE a la alcaldía de Salamanca.

Los socialistas de Salamanca vuelven, cinco años después, a estar sin candidato tras perder unas elecciones y, a su vez, sin responsable interno en la capital. La marcha de Cabero retrotrae al partido a la situación que se vivió con la salida de Fernando Pablos, pero esta vez no hay un relevo claro.

La marcha de Enrique Cabero deja al PSOE de Salamanca a una situación que no había vivido desde hace cinco años, cuando se produjo el anterior relevo. El principal partido de la oposición en el Ayuntamiento de Salamanca se queda sin cabeza de lista y portavoz, y también sin secretario de la agrupación local, la más importante de la provincia. Pero esta vez lo hace sin que haya aparecido en el horizonte una alternativa clara.

 

La última vez que el PSOE se vio en estas fue el 16 de septiembre de 2010. Aquel día Fernando Pablos confirmó lo que era un rumor intenso: que no repetiría como candidato a la alcaldía en la lista socialista. Portavoz del grupo municipal desde el año 2000, optó a la elección de alcalde como cabeza de lista en 2003 y 2007, sin conseguir en ninguna de las ocasiones el objetivo de desbancar a Julián Lanzarote. A pesar de ello, fue líder de la oposición en las dos legislaturas completas y no fue hasta finales de la segunda cuando anunció su decisión de no repetir ni como candidato ni como secretario local.

 

Entonces, a finales de 2010, anunció su deseo de no continuar, pero para entonces el PSOE ya tenía un relevo en ciernes: Enrique Cabero, que fue propuesto de manera unánime el 16 de septiembre de aquel año. Entonces iniciaba una carrera para hacer una candidatura e intentar arrebatar la alcaldía salmantina al PP. No ha podido en ninguna de las ocasiones con el candidato popular, Alfonso Fernández Mañueco.

 

El problema es que su marcha deja un vacío importante. Cabero contaba con un respaldo casi total por parte de las bases, se había afiliado al partido (lo hizo tras su primera derrota electoral) y, como su antecesor, estaba convencido de que los socialistas iban a recuperar la alcaldía. Su marcha obliga a poner en marcha, primero, un cambio en el grupo municipal socialista para que encabece la oposición. Esa decisión se tomó la semana pasada y señaló al joven José Luis Mateos para esta responsabilidad.

 

Ahora el partido tendrá que poner en marcha dos procesos más importantes todavía. El primero, buscar un nuevo secretario local que, en buena lógica, debe ser el líder del próximo proyecto municipal. De momento habrá que elegir una gestora para que inicie los trámites de elección interna. Esa búsqueda puede dar pistas también sobre quien será el próximo candidato a la alcaldía de Salamanca. Secretario local y candidato han coincidido con Pablos y Cabero al frente, pero eso es algo que todavía no debería urgir porque queda toda una legislatura de oposición por delante.