La mancomunidad de usuarios de Cabeza de Horno, en el aire

Reunión. Cerca de 90 pueblos representados para crear una entidad que sufrague los costes de abastecimiento. Revés. La Diputación amenaza con impugnar los estatutos si figura como usuaria
Miguel Corral

El rechazo de los pueblos de las zonas Huebra y Yeltes al cambio de estatutos propuesto por la Diputación Provincial para que la veintena de municipios que se suministran de agua a través de los ramales conectados a Cabeza de Horno se hicieran cargo del mantenimiento de las instalaciones, deja en el aire la constitución de la mancomunidad de usuarios, un grupo que engloba a la mancomunidad de Cabeza de Horno, los pueblos de Uces y Huebra, aún sin estar integrados en entidad supramunicipal alguna, y las recientemente constituidas, pero aún sin servicio, Campo Charro y Yeltes.

La negativa de los alcaldes de Aldeadávila de la Ribera e Hinojosa de Duero a rectificar el borrador de estatutos aprobado en la anterior reunión por casi el centenar de pueblos que se integrarán en la futura mancomunidad de usuarios de Cabeza de Horno, dejó desconcertados a la mayoría de los asistentes a esta nueva reunión que tenía lugar en Villaseco de los Reyes el pasado jueves.

Ambos alcaldes rehusaron modificar este punto, de acuerdo a las exigencias de la Diputación, hasta que la institución provincial no cediese la propiedad de estas instalaciones a los municipios, cuestión que no será posible en tanto éstas no se constituyan en mancomunidades.

El trasfondo de la polémica radica en que los pueblos surtidos por sendos ramales permanecen actualmente exentos de los gastos de mantenimiento que conlleva el funcionamiento de estas instalaciones, cuestión que la Diputación pretendía evitar al incluir en el articulado de los estatutos de la nueva entidad de usuarios un apartado con el que trataba de desvincularse de estos gastos sin ceder previamente las instalaciones.

Finalmente, los ayuntamientos del Abadengo y de Centro Duero, en su mayoría afectados por este cambio en los estatutos, decidieron por inmensa mayoría votar la propuesta inicial, dándose como plazo hasta el próximo miércoles para llegar a un acuerdo con la Diputación en tanto que la advertencia inicial de la institución provincial era la de impugnar los estatutos si no se corregía el polémico artículo que la mantiene como usuaria de la red de abastecimiento.

Hasta entonces, la constitución de la mancomunidad de usuarios se sitúa en la cuerda floja, y todo hace pensar que el proceso se dilatará tanto en el tiempo como la lucha por evitar las cisternas en los pueblos llegado el verano. Después de la ejecución de la primera fase de Cabeza de Horno, las ampliaciones posteriores han sido de auténtica chapuza y con responsabilidades compartidas por casi todos.

A los municipios del Abadengo y de La Ribera no les interesa el cambio, aunque en sus adentros piensen que no son ejemplo de solidaridad, pero los cuartos son los que mandan en unas arcas municipales maltrechas, y hablando de dinero no hay color, sólo vergüenza ajena.

Todo apunta a que la solución pasa por que los municipios de Huebra y Uces se constituyan en dos mancomunidades para hacerse copropietarios de las instalaciones, y a partir de ahí asumir los gastos de mantenimiento, algo que parece muy complicado.