La 'mala cabeza' con los papeles, contagiosa

La concejala y diputada Chabela de la Torre, en un pleno del Ayuntamiento de Santa Marta.

Parece que las dos grandes administraciones de Salamanca, Ayuntamiento y Diputación, han estado poco finas con el papeleo en los últimos tiempos. Dado que tienen contacto habitual con el proceso administrativo, damos por sentado que no se puede achacar a la falta de conocimiento... así que cada cual que saque sus conclusiones.

Bueno, en el caso de la diputada y concejala Chabela de la Torre no hace falta hacer elucubraciones: ella misma ha reconocido su ‘olvido’ a la hora de declarar que ha tenido un 20% de una firma de asesoría en inversión, al tiempo que llevaba el área de economía y hacienda de la Diputación. Ha entonado el 'mea culpa' y ha atribuído el despiste a lo ocupada que está y a su “dejadez” con los papeles, que esperemos no haga extensiva a las gestiones de su responsabilidad. El desliz le ha costado el disgusto de tener que dar explicaciones en el pleno de Santa Marta, donde tuvo que admitir lo que había negado antes: que ha tenido participación en esta empresa hasta hace 15 días, como se confirma con los datos de la CNMV. Veremos si es el último trago amargo que le toca con este tema.

 

Lo de la diputada y concejala con el papeleo ha tenido su paralelismo con otro caso similar, pero del Ayuntamiento de Salamanca. Esta vez, en lugar de una declaración de bienes incompleta, se ha optado por una tramitación incompleta: la del McDonald’s de la carretera de Madrid, que no tenía ni una licencia a tiempo, y aún y así está abierto. Tres meses hace y justo esta semana el equipo de Gobierno de Fernández Mañueco confirma expedientes por 16.000 euros por no tener licencia de obras, ni de apertura ni de nada. Y todavía falta el expediente de Santa Marta por enganchar a la red de aguas del vecino municipio sin permiso y antes de firmar un convenio ‘ad hoc’.

 

Esta cuestión la tendrá que ventilar el alcalde Javier Cascante y completar la conexión Salamanca-Santa Marta, lo que puede convertir este territorio en el ‘triángulo de las Bermudas’ de los trámites administrativos. Y si se desarrolla por los mismos derroteros que el pleno municipal de esta semana, sumar una nueva escandalera a la actual legislatura tormesina. Será difícil que supere la de esta semana, cuando ha conseguido que un acuerdo para sumarse al sistema de vivienda social del ministerio acabe a voces... porque llega 14 meses tarde y con afectados por desahucios como testigos, que recriminaron al alcalde que a puerta cerrada prometa soluciones y en pleno lo niegue todo.

 

En la semana en la que lloramos la muerte de Suárez y su frase de despedida, “La concordia fue posible”, Javier Iglesias ha asegurado que la Diputación solo piensa en construir... al tiempo que hace oídos sordos a la recomendación del Procurador del Común para volver a cooperar con la Cámara en los Viveros de Empresa a los que ha dado carpetazo a la francesa, vamos, sin despedirse. Por no hablar de los meses que lleva sin contar con la oposición para nada en la Diputación, algo poco propio de Suárez, de la concordia y del verbo construir.

 

Y diálogo es lo que le va a tocar al alcalde Fernández Mañueco, que se apresta a retomar su ronda de contactos con los afectados por el parking de Comuneros. No lo va a tener fácil: el colectivo ha salido listo, y lo mismo llena de sábanas con el 'PARKING NO' sus balcones que ponen de vuelta y media un estudio de viabilidad de miles de euros; o se concentran hasta que pasa el período de responder a sus alegaciones, que es lo que ha pasado esta semana. Son conscientes de que su baza es resistir y se las saben casi todas. Yo que el alcalde, me iba buscando una salida honrosa.