La lluvia amenaza pero no puede con la Universitaria

Foto: I. C.
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La procesión del Cristo de la Luz y Nuestra Madre de la Sabiduría pudo llevarse a cabo con normalidad, a pesar del serio chaparrón de la tarde.

La lluvia tampoco ha podido con la Hermandad Universitaria y la procesión del Cristo de la Luz y Nuestra Madre de la Sabiduría a pesar de que amenazó toda la tarde e incluso descargó con fuerza durante algunos momentos.

 

Por tanto, la Universitaria pudo cumplir con su promesa de silencio en el Patio de Escuelas, donde la doctora en Matemáticas, María Teresa Cabero, leyó la tradicional oración ante los fieles. Tras la oración y momento de espiritualidad, la procesión continuó su itinerario por Libreros, Calderón de la Barca, Pla y Deniel, Rúa Mayor, Plaza del Corrillo, Juan del Rey, Prado, Plaza de Monterrey, Compañía, Rúa Antigua y entrada de nuevo en la iglesia del Espíritu Santo (Clerecía).

 

Durante todo el recorrido, como cada año, la austeridad fue protagonista junto a las numerosas cruces de madera que portan los hermanos mientras caminan sobre sandalias de esparto.

 

La Banda de Música de Piedrahita y un trío de viento -además del coro de la Universidad Pontificia-  fueron el acompañamiento musical.